domingo, 5 de julio de 2015

Amor a uno mismo, a los demás y la ingratitud...

"¿Cuáles son los pasos a seguir para amarse a uno mismo?

1. Reconocer las necesidades afectivas propias, los sentimientos, y permitid que afloren para que toméis conciencia de que existen.  Es decir, dejad de reprimirlos y pasad a desarrollarlos, para que sean el motivo de vuestra vida.
2. A la hora de actuar, hacedlo por lo que sintáis y no por lo que penséis, no por lo que os han enseñado que es correcto, si esto va en contra de lo que sentís.  No permitáis que vuestros pensamientos, que están condicionados por multitud de razones, ahoguen vuestros sentimientos.

¿Y qué hay que hacer para amar a los demás?

Intentar ver a los demás como a vosotros mismos.  Ser conscientes de que son hermanos, de la misma esencia y con las mismas necesidades del interior que vosotros.  
Todos necesitamos amar  y ser amados en completa libertad para ser felices.
Todos sufrimos cuando se nos priva del amor y todos nos reconfortamos cuando se nos da.  Por lo tanto, si observamos a alguien que está sediento, vayamos al encuentro...

¿Y si recibimos ingratitud a cambio?

Cuando alguien os haga daño comprended que es por falta de evolución en el amor y que esta circunstancia la hemos de aprovechar para mejorarnos a nosotros mismos, porque seguramente si despierta algo negativo en nosotros es porque ese algo negativo todavía está en nuestro interior y debemos trabajar para eliminarlo.
Hasta que el amor no se dé, de forma incondicional, no podemos considerar el trabajo concluido, y el que encaja mal la ingratitud todavía no ha llegado a la meta, ya que en cierta forma todavía espera algo a cambio de lo que da".
Vicent Guillem

No hay comentarios:

Publicar un comentario