jueves, 31 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 244



                                     LECCIÓN  244

               No estoy en peligro en ningún lugar del mundo.


1.  Tu Hijo está a salvo dondequiera que se encuentre porque Tú estás allí con él.  Sólo con que invoque Tu Nombre recordará su seguridad y Tu Amor, pues éstos son uno.  ¿Cómo puede temer, dudar o no darse cuenta de que es imposible que pueda sufrir, estar en peligro o ser infeliz cuando él te pertenece a ti, es bienamado y amoroso, y está por siempre a salvo en Tu Paternal abrazo?

2.  Y ahí es en verdad donde nos encontramos.  No hay tormenta que pueda venir a azotar el santuario de nuestro hogar.  En Dios estamos a salvo, pues, ¿qué podría suponer una amenaza para Dios, o venir a asustar a lo que por siempre ha de ser parte de Él?

miércoles, 30 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 243



                                       LECCIÓN  243

                       Hoy no juzgaré nada de lo que ocurra.


1.  Hoy seré honesto conmigo mismo.  No pensaré que ya sé lo que no puede sino estar más allá de mi presente entendimiento.  No pensaré que entiendo la totalidad basándome en unos cuantos fragmentos de mi percepción, que es lo único que puedo ver.  Hoy reconozco esto.  Y así quedo eximido de tener que emitir juicios que en realidad no puedo hacer.  De esta manera, me libero a mí mismo y a todo lo que veo, de modo que pueda estar en paz tal como Dios nos creó.

2.  Padre, hoy dejo que la creación sea lo que es.  Honro todos sus aspectos, entre los que me cuento.  Somos uno porque cada aspecto alberga Tu recuerdo, y la verdad sólo puede derramar su luz sobre todos nosotros cual uno solo.

martes, 29 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 242



                                     LECCIÓN  242

           Este día se lo dedico a Dios.  Es el regalo que le hago.


1.  Hoy no dirigiré mi vida por mi cuenta.  No entiendo el mundo, por lo tanto, tratar de dirigir mi vida por mi cuenta es una locura.  Mas hay Alguien que sabe qué es lo que más me conviene.  Y Él se alegra de tomar por mí únicamente aquellas decisiones que me conducen a Dios.  Pongo este día en Sus manos, pues no quiero demorar mi regreso al hogar, y es Él el que conoce el camino que me conduce a Dios. 

2.  Y así, ponemos este día en Tus Manos.  Venimos con mentes completamente receptivas.  No pedimos nada que creamos desear. Concédenos tan sólo lo que Tú deseas que recibamos.  Tú conoces nuestros deseos y necesidades.  Y nos concederás todo lo que sea necesario para ayudarnos a encontrar el camino que nos lleva hasta Ti.

lunes, 28 de agosto de 2017

Reflexión - GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 241

                                                       

                                                     

                               3.  ¿Qué es el mundo?


1.  El mundo es una percepción falsa.  Nació de un error, y no ha abandonado su fuente.  Persistirá mientras se siga abrigando el pensamiento que le dio vida.  Cuando el pensamiento de separación haya sido substituido por uno de verdadero perdón, el mundo se verá de una manera completamente distinta;  de una manera que conduce a la verdad en la que el mundo no puede sino desaparecer junto con todos sus errores.  Ahora su fuente ha desaparecido, al igual que sus efectos.

2.  El mundo se fabricó como un acto de agresión contra Dios.  Es el símbolo del miedo.  Mas ¿qué es el miedo sino la ausencia de amor?  El mundo, por lo tanto, se fabricó con la intención de que fuese un lugar en el que Dios no pudiese entrar y en el que Su Hijo pudiese estar separado de Él.  Ésa fue la cuna de la percepción, pues el conocimiento no podría haber sido la causa de pensamientos tan descabellados.  Mas los ojos engañan, y los oídos oyen falsedades.  Ahora es muy posible cometer errores porque se ha perdido la certeza.

3.  Y para substituirla nacieron los mecanismos de la ilusión, que ahora van en pos de lo que se les ha encomendado buscar.  Su finalidad es servir el propósito para el que se fabricó el mundo, de modo que diese testimonio de él y lo hiciera real.  Dichos mecanismos ven en sus ilusiones una sólida base donde existe la verdad y donde se mantiene aparte de las mentiras.  No obstante, no informan más que de ilusiones, las cuales se mantienen separadas de la verdad.

4.  Del mismo modo en que el propósito de la vida fue alejarse de la verdad, puede asimismo tener otro propósito.  Todo sonido se convierte en la llamada de Dios, y Aquel a quien Dios designó como el Salvador del mundo puede conferirle a toda percepción un nuevo propósito.  Sigue Su Luz, y verás el mundo tal como Él lo ve.  Oye sólo su Voz en todo lo que te habla.  Y deja que Él te conceda la paz y la certeza que tú desechaste, pero que el Cielo salvaguardó para ti en Él.

5.  No nos quedemos tranquilos hasta que el mundo se haya unido a nuestra nueva percepción.  No nos demos por satisfechos hasta que el perdón sea total.  Y no intentemos cambiar nuestra función. Tenemos que salvar al mundo.  Pues nosotros que lo fabricamos tenemos que contemplarlo a través de los ojos de Cristo, de modo que aquello que se concibió para que muriese pueda ser restituido a la vida eterna.


                                         LECCIÓN  241


                         En este instante santo llega la salvación.


1.  ¡Qué alegría tan grande la de hoy!  Éste es un día de una celebración especial.  Pues este día le ofrece al mundo de tinieblas el instante que se fijó para su liberación.  Ha llegado el día en que todos los pesares se dejan atrás y el dolor desaparece.  La gloria de la salvación alborea hoy sobre un mundo que ha sido liberado. Éste es un tiempo de esperanza para millones de seres.  Ahora ellos se unirán conforme tú los perdones a todos.  Pues hoy tú me perdonarás a mí.

2.  Ahora nos hemos perdonado los unos a los otros, y así podemos por fin regresar a Ti.  Padre, Tu Hijo, que en realidad jamás se ausentó, retorna al Cielo y a su hogar.  ¡Qué contentos estamos de que se nos haya restituido la cordura y de poder recordar que todos somos uno!


domingo, 27 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 240



                                      LECCIÓN  240

              El miedo, de la clase que sea, no está justificado.


1.  El miedo es un engaño.  Da testimonio de que te has visto a ti mismo como nunca podrías ser y , por lo tanto, contemplas un mundo que no puede ser real.  Ni una sola cosa en ese mundo es verdad.  Sea cual sea la forma en que se manifieste, sólo da fe de tus ilusiones acerca de ti mismo.  No nos dejemos engañar hoy. Somos los Hijos de Dios.  El miedo no tiene cabida en nosotros, pues cada uno de nosotros es parte del Amor Mismo.

2.  ¡Cuán infundados son nuestros miedos!  ¿Ibas acaso a permitir que Tu Hijo sufriese?  Danos fe hoy para reconocer a Tu Hijo y liberarlo.  Perdonémosle hoy en Tu Nombre, para poder entender su santidad y sentir por él el amor que Tú sientes por él.

sábado, 26 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 239



                                    LECCIÓN  239

                          Mía es la gloria de mi Padre.


1.  No permitamos hoy que la verdad acerca de nosotros se oculte tras una falsa humildad.  Por el contrario, sintámonos agradecidos por los regalos que nuestro Padre nos ha hecho.   ¿Sería posible acaso que pudiéramos advertir algún vestigio de pecado o de culpa en aquellos con quienes Él comparte Su gloria? ¿Y cómo podría ser que no nos contásemos entre ellos, cuando Él ama a Su Hijo para siempre y con perfecta constancia, sabiendo que es tal como Él lo creó?

2.  Te damos gracias, Padre, por la luz que refulge por siempre en nosotros.  Y la honramos porque Tú la compartes con nosotros. Somos uno, unidos en esa luz y uno Contigo, en paz con toda la creación y con nosotros mismos.

viernes, 25 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 238



                                     LECCIÓN  238

                      La salvación depende de mi decisión.


1.  Padre, Tu confianza en mí ha sido tan grande que debo ser digno de ella.  Tú me creaste y me conoces tal como soy.  Y aun así, pusiste en mis manos la salvación de Tu Hijo y dejaste que dependiera de mi decisión.  ¡Cuán grande debe ser Tu amor por mí! Y mi santidad debe ser asimismo inexpugnable para que hayas puesto a Tu Hijo en mis manos con la certeza de que Aquel que es parte de Ti, y también de mi, puesto que es mi Ser, está a salvo. 

2.  Y así, hoy volvemos a hacer otra pausa para pensar en lo mucho que nos ama nuestro Padre.  Y cuán querido sigue siendo para Él Su Hijo, quien fue creado por Su Amor y en quien el Amor de Su Padre alcanza su plenitud.

jueves, 24 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 58



                                           LECCIÓN 58

                        Hoy vamos a repasar las siguientes ideas:


1. (36)  Mi santidad envuelve todo lo que veo.

De mi santidad procede la percepción del mundo real.   Habiendo perdonado, ya no me considero culpable.  Puedo aceptar la inocencia que es la verdad con respecto a mí mismo.  Cuando veo el mundo con los ojos del entendimiento, sólo veo su santidad porque lo único que puedo ver son los pensamientos que tengo acerca de mí mismo.

2.  (37)  Mi santidad bendice al mundo.

La percepción de mi santidad no me bendice únicamente a mí. Todas las personas y todo cuanto veo en su luz comparten la dicha que mi santidad me brinda.  No hay nada que esté excluido de esta dicha porque no hay nada que no comparta mi santidad.  A medida que reconozca mi santidad, la santidad del mundo se alzará resplandeciente para que todos la vean.

3.  (38)  No hay nada que mi santidad no pueda hacer.

El poder curativo de mi santidad es ilimitado porque su poder para salvar es ilimitado.  ¿De qué me tengo que salvar, sino de las ilusiones?  ¿Y qué son las ilusiones sino falsas ideas acerca de mí?   Mi santidad las desvanece a todas al afirmar la verdad de lo que soy.  En presencia de mi santidad, la cual comparto con Dios Mismo, todos los ídolos desaparecen.

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 237



                                    LECCIÓN  237

                  Ahora quiero ser tal como Dios me creó.


1.  Hoy aceptaré la verdad acerca de mí mismo.  Me alzaré glorioso, y dejaré que la luz que mora en mí irradie sobre el mundo durante todo el día.  Le traigo al mundo las buenas nuevas de la salvación que oigo cuando Dios mi Padre me habla.  Y contemplo el mundo que Cristo quiere que yo vea, consciente de que pone fin al amargo sueño de la muerte;  consciente de que es la llamada que mi Padre me hace.

2.  Cristo se convierte hoy en mis ojos, y en los oídos que escuchan hoy la Voz que habla por Dios.  Padre, vengo a Ti a través de Aquel que es Tu Hijo, así como mi verdadero Ser.  Amén.

miércoles, 23 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 236



                                    LECCIÓN  236

              Gobierno mi mente, la cual sólo yo debo gobernar.


1.  Tengo un reino que gobernar.  Sin embargo, a veces no parece que yo sea su rey en absoluto, sino que parece imponerse sobre mí, y decirme cómo debo pensar y actuar y lo que debo sentir.  No obstante, se me ha dado para que sirva cualquier propósito que yo perciba en él.  La única función de mi mente es servir.  Hoy la pongo al servicio del Espíritu Santo para que Él la use como mejor le parezca.  De esta manera, soy yo quien dirige mi mente, que sólo yo puedo gobernar.  Y así la dejo en libertad para que haga la Voluntad de Dios.

2.  Padre, mi mente está dispuesta hoy a recibir Tus Pensamientos y a no darle entrada a ningún pensamiento que no proceda de Ti. Yo gobierno mi mente, y te la ofrezco a Ti.  Acepta mi regalo, pues es el que Tú me hiciste a mí.

martes, 22 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 235



                                     LECCIÓN  235

             Dios, en Su misericordia, dispone que yo me salve.



1.  Tan sólo necesito contemplar todo aquello que parece herirme, y con absoluta certeza decirme a mí mismo:  "La Voluntad de Dios es que yo me salve de esto", para que de inmediato lo vea desaparecerTan sólo necesito tener presente que la Voluntad de mi Padre para mí es felicidad, para darme cuenta de que lo único que se me ha dado es felicidad.  Tan sólo necesito recordar que el Amor de Dios rodea a Su Hijo y mantiene su inocencia eternamente perfecta, para estar seguro de que me he salvado y de que me encuentro para siempre a salvo en Sus Brazos.  Yo soy el Hijo que Él ama.  Y me he salvado porque Dios en Su misericordia así lo dispuso.

2.  Padre, Tu Santidad es la mía.  Tu Amor me creó e hizo que mi inocencia fuese parte de Ti para siempre.  No hay culpabilidad o pecado en mí, puesto que no los hay en Ti.

lunes, 21 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 234



                                      LECCIÓN  234

                         Padre, hoy vuelvo a ser Tu Hijo.


1.  Hoy vislumbraremos el momento en que los sueños de pecado y de culpa hayan desaparecido y hayamos alcanzado la santa paz de la que nunca nos habíamos apartado.  Sólo un instante ha transcurrido entre la eternidad y lo intemporal.  Y fue tan fugaz, que no hubo interrupción alguna en la continuidad o en los pensamientos que están eternamente unidos cual uno solo.  Jamás ocurrió nada que perturbase la paz de Dios el Padre ni la del Hijo. Hoy aceptamos la veracidad de este hecho.

2.  Te agradecemos, Padre, que no podamos perder el recuerdo de Ti ni el de Tu Amor.  Reconocemos nuestra seguridad y Te damos las gracias por todos los dones que nos has concedido, por toda la amorosa ayuda que nos has prestado, por Tu inagotable paciencia y por habernos dado Tu Palabra de que hemos sido salvados.

domingo, 20 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 233



                                    LECCIÓN  233

              Hoy le doy mi vida a Dios para que Él la guíe.


1.  Padre, hoy te entrego todos mis pensamientos.  No quiero quedarme con ninguno de ellos.  En su lugar, dame los Tuyos.  Te entrego asimismo todos mis actos, de manera que pueda hacer Tu Voluntad en lugar de ir en pos de metas inalcanzables y perder el tiempo en vanas imaginaciones.  Hoy vengo a Ti.  Me haré a un lado y simplemente Te seguiré.  Sé Tú el Guía hoy, y yo el seguidor que no duda de la sabiduría de lo Infinito, ni del Amor cuya ternura no puedo comprender, pero que es, sin embargo, el perfecto regalo que Tú me haces.

2.  Hoy nos dirige un solo Guía.  Y mientras caminamos juntos le entregamos este día sin reserva alguna.  Éste es Su día.  Y por eso es un día de incontables dones y de infinitas mercedes para nosotros.

sábado, 19 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 232



                                   LECCIÓN  232

             Permanece en mi mente todo el día, Padre mío.

1.  Padre mío, permanece en mi mente desde el momento en que me despierte, y derrama Tu luz sobre mí todo el día.  Que cada minuto sea una oportunidad más de estar Contigo.  Y que no me olvide de darte las gracias cada hora por haber estado conmigo y porque siempre estás ahí presto a escucharme y a contestarme cuando te llamo.  Y al llegar la noche, que todos mis pensamientos sigan siendo acerca de Ti y de Tu Amor.  Y que duerma en la confianza de que estoy a salvo, seguro de Tu cuidado y felizmente consciente de que soy Tu Hijo.

2.  Así es como debería ser cada día.  Practica hoy el final del miedo.  Ten fe en Aquel que es tu Padre.  Deja todo en Sus Manos.  Deja que Él te revele todo y no te desanimes, pues eres Su Hijo.

viernes, 18 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 231



                               2.  ¿Qué es la salvación?


1.  La salvación es la promesa que Dios te hizo de que finalmente encontrarás el camino que conduce a Él.  Y Él no puede dejar de cumplirla.  Garantiza que al tiempo le llegará su fin, al igual que a todos los pensamientos que se originaron en él.  La Palabra de Dios se le concede a toda mente que cree tener pensamientos separados, a fin de reemplazar esos pensamientos de conflicto con el Pensamiento de la paz.

2.  El Pensamiento de la paz le fue dado al Hijo en el mismo instante en que su mente concibió el pensamiento de la guerra. Antes de eso no había necesidad de ese Pensamiento, pues la paz se había otorgado sin opuestos y simplemente era.  Una mente dividida, no obstante, tiene necesidad de curación.  Y así, el Pensamiento que tiene el poder de subsanar la división pasó a formar parte de cada fragmento de la mente que seguía siendo una, pero no reconocía su unidad.  Al no conocerse a sí misma, pensó que había perdido su Identidad.

3.  La salvación es un des-hacer en el sentido de que no hace nada, al no apoyar el mundo de sueños y de malicia.  De esta manera, las ilusiones desaparecen.  Al no prestarles apoyo, deja que simplemente se conviertan en polvo.  Y lo que ocultaban queda ahora revelado:  un altar al santo Nombre de Dios donde Su Palabra está escrita, con las ofrendas de tu perdón depositadas ante él, y tras ellas, no mucho más allá, el recuerdo de Dios.

4.  Acudamos diariamente a este santo lugar y pasemos un rato juntos.  Ahí compartimos nuestro sueño final.  Es éste un sueño en el que no hay pesares, pues contiene un atisbo de toda la gloria que Dios nos ha dado.  En él se ve brotar la hierba, los árboles florecer y los pájaros hacer sus nidos en su ramaje.  La tierra nace de nuevo desde una nueva perspectiva.  La noche ya pasó, y ahora nos hemos unido en la luz.

5.  Desde ahí le extendemos la salvación al mundo, pues ahí fue donde la recibimos.  El himno que llenos de júbilo entonamos le proclama al mundo que la libertad ha retornado, que al tiempo casi le ha llegado su fin y que el Hijo de Dios tan sólo tiene que esperar un instante antes de que su Padre sea reconocido, los sueños hayan terminado, la eternidad haya disuelto al mundo con su luz y el Cielo sea lo único que exista.



                                        LECCIÓN  231

                  Padre, mi voluntad es únicamente recordarte.


1.  ¿Qué puedo buscar, Padre, sino Tu Amor?  Tal vez crea que lo que busco es otra cosa;  algo a lo que le he dado muchos nombres. Mas lo único que busco, o jamás busqué, es Tu Amor. Pues no hay nada más que jamás quisiera realmente encontrar. Quiero recordarte.  ¿Qué otra cosa podría desear sino la verdad acerca de mí mismo?

2.  Ésa es tu voluntad, hermano mío.  Y compartes esa voluntad conmigo así como con Aquel que es nuestro Padre.  Recordarlo a Él es el Cielo.  Esto es lo que buscamos.  Y esto es lo único que nos será dado hallar.

jueves, 17 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 5


                                          LECCIÓN  5

                  Nunca estoy disgustado por la razón que creo.


1.  Esta idea, al igual que la anterior, puede aplicarse a cualquier persona, situación o acontecimiento que creas que te está causando dolor.  Aplícala específicamente a lo que, según tú,  es la causa de tu disgusto, y usa, para describir el sentimiento, el término que te parezca más  preciso.  El disgusto puede manifestarse  en forma de miedo, preocupación, depresión, ansiedad, ira, odio, celos o un sinnúmero de otras formas, y cada una de ellas se percibirá como algo diferente. Mas no es cierto que sean diferentes.  Sin embargo, hasta que aprendas que la forma no importa, cada una de ellas constituirá materia apropiada para los ejercicios de hoy. Aplicar la misma idea a cada una de ellas por separado es el primer paso que te lleva a reconocer finalmente que todas ellas son lo mismo.

2.  Al aplicar la idea de hoy a lo que percibas como la causa específica de cualquier forma de disgusto, usa el nombre del disgusto de que se trate, así como la causa que le atribuyes.  Por ejemplo:

         No estoy enfadado con_____por la razón que creo.
         No tengo miedo de _____por la razón que creo.

3.  Pero una vez más, esto no debe substituir a las sesiones de prácticas en las que primero examinas tu mente en busca de lo que crees son las "causas" del disgusto, y las formas de disgusto que, según tú, resultan de ellas.

4.  En estos ejercicios, incluso más que en los anteriores, es posible que te resulte más difícil ser imparcial y evitar  concederles más importancia a unos temas que a otros.  Tal vez te resulte útil encabezar los ejercicios  con la siguiente afirmación:

                No hay disgustos pequeños. Todos perturban mi                                                paz mental por igual.

5.  Luego busca en tu mente cualquier cosa que te esté afligiendo, independientemente de si te está afligiendo poco o mucho.

6.  Es posible también que te sientas menos dispuesto a aplicar la idea de hoy a algunas de las causas de los disgustos que percibes que a otras.  De ocurrir eso, piensa en primer lugar en lo siguiente:

     No puedo conservar esta forma de disgusto y al mismo tiempo        desprenderme de las demás.  Para los efectos de estos                      ejercicios, pues, las consideraré a todas como si fuesen iguales.

7.  Escudriña luego tu mente durante un minuto más o menos y trata de identificar las diferentes formas de disgustos que te estén perturbando, haciendo caso omiso de la relativa importancia que tal vez les atribuyas.  Aplica la idea de hoy a cada una de ellas, usando el nombre de la causa del disgusto tal como la percibas, y el del sentimiento tal como lo experimentes. Los siguientes son ejemplos adicionales:  

       No estoy preocupado acerca de_____por la razón que creo.
       No estoy deprimido acerca de_____por la razón que creo.

Tres o cuatro veces al día será suficiente. 


UN CURSO DE MILAGROS. Lección 230



                                     LECCIÓN  230

                    Ahora buscaré y hallaré la paz de Dios.

1.  Fui creado en la paz.  Y en la paz permanezco.  No me ha sido dado poder cambiar mi Ser.  ¡Cuán misericordioso es Dios mi Padre, que al crearme me dio la paz para siempre!  Ahora sólo pido ser lo que soy.  ¿Y podría negárseme eso cuando es eternamente verdad?

2.  Padre, busco la paz que Tú me diste al crearme.  Lo que se me dio entonces tiene que encontrarse aquí ahora, pues mi creación fue algo aparte del tiempo y aún sigue siendo inmune a todo cambio. La paz en la que Tu Hijo nació en Tu Mente aún resplandece allí sin haber cambiado.  Soy tal como Tú me creaste. Sólo necesito invocarte para hallar la paz que Tú me diste.  Es Tu Voluntad la que se la dio a Tu Hijo.

miércoles, 16 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 229



                                       LECCIÓN  229

                 El Amor, que es lo que me creó, es lo que soy.

1.  Busco mi verdadera Identidad, y la encuentro en estas palabras:  "Soy Amor, pues el Amor fue lo que me creó".  Ahora no necesito buscar más.  El Amor ha prevalecido.  Ha esperado tan quedamente mi regreso a casa, que ya no me volveré a apartar de la santa faz de Cristo.  Y lo que contemple dará testimonio de la verdad de la Identidad que procuré perder, pero que mi Padre conservó a salvo para mí.

2.  Padre, te doy gracias por lo que soy;  por haber conservado mi Identidad inalterada e impecable en medio de todos los pensamientos de pecado que mi alocada mente inventó.  Y te doy gracias también por haberme salvado de ellos.  Amén.

martes, 15 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 228



                                    LECCIÓN  228

                Dios no me ha condenado.  Por lo tanto, yo tampoco
                                  me he de condenar.

1.  Mi Padre conoce mi santidad.  ¿Debo acaso negar Su conocimiento y creer en lo que Su conocimiento hace que sea imposible?  ¿Y debo aceptar como verdadero lo que Él proclama que es falso?  ¿O debo más bien aceptar Su Palabra de lo que soy, toda vez que Él es mi Creador y el que conoce la verdadera condición de Su Hijo?

2.  Padre, estaba equivocado con respecto a mí mismo porque no reconocía la Fuente de mi procedencia.  No me he separado de ella para adentrarme en un cuerpo y morir.  Mi santidad sigue siendo parte de mí, tal como yo soy parte de Ti.  Mis errores acerca de mí mismo son sueños.  Hoy los abandono.  Y ahora estoy listo para recibir únicamente Tu Palabra acerca de lo que realmente soy.

lunes, 14 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 227



                                                         LECCIÓN  227

                    Éste es el instante santo de mi liberación.

1.  Padre, hoy es el día en que me libero porque mi voluntad es la Tuya.  Pensé hacer otra voluntad.  Sin embargo, nada de lo que pensé aparte de Ti existe.  Yo soy libre porque estaba equivocado y las ilusiones que abrigaba no afectaron en modo alguno mi realidad.  Ahora renuncio a ellas y las pongo a los pies de la verdad, a fin de que sean para siempre borradas de mi mente. Éste es el instante santo de mi liberación.  Padre, sé que mi voluntad es una con la Tuya.

2.  Y de esta manera, nos encontramos felizmente de vuelta en el Cielo, del cual realmente jamás nos ausentamos.  En este día el Hijo de Dios abandona sus sueños.  En este día el Hijo de Dios regresa de nuevo a su hogar, liberado del pecado y revestido de santidad, habiéndosele restituido finalmente su mente recta.

domingo, 13 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 226



                                     LECCIÓN  226

              Mi hogar me aguarda.  Me apresuraré a llegar a él.

1.  Puedo abandonar este mundo completamente, si así lo decido. No mediante la muerte, sino mediante un cambio de parecer con respecto al propósito del mundo.  Si creo que tal como lo veo ahora tiene valor, así seguirá siendo para mí.  Mas si tal como lo contemplo no veo nada de valor en él, ni nada que desee poseer, ni ninguna meta que anhele alcanzar, entonces ese mundo se alejará de mí.  Pues no habré intentado reemplazar la verdad con ilusiones.

2.  Padre, mi hogar aguarda mi feliz retorno.  Tus Brazos están abiertos y oigo Tu Voz.  ¿Qué necesidad tengo de prolongar mi estadía en un lugar de vanos deseos y de sueños frustrados cuando con tanta facilidad puedo alcanzar el Cielo?

sábado, 12 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 225



                                    LECCIÓN  225

                      Dios es mi Padre, y Su Hijo lo ama.

1.  Padre, no puedo sino corresponder a Tu Amor, pues dar es lo mismo que recibir y Tú me has dado todo Tu Amor.  Tengo que corresponder a él, pues quiero tener plena conciencia de que es mío, de que arde en mi mente y de que, en su benéfica luz, la mantiene inmaculada, amada, libre de miedo y con un porvenir en el que sólo se puede perfilar paz.  ¡Cuán apacible es el camino por el que a Tu amoroso Hijo se le conduce hasta Ti!

2.  Hermano mío, ahora hallamos esa quietud.  El camino está libre y despejado.  Ahora lo recorremos juntos y en paz.  Tú me has tendido la mano, y yo nunca te abandonaré.  Somos uno, y es sólo esta unidad lo que buscamos a medida que damos los últimos pasos con los que concluye una jornada que nunca comenzó.

viernes, 11 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 224



                                      LECCIÓN  224

                       Dios es mi Padre y Él ama a Su Hijo.

1.  Mi verdadera Identidad es tan invulnerable, tan sublime e inocente, tan gloriosa y espléndida y tan absolutamente benéfica y libre de culpa, que el Cielo la contempla para que ella lo ilumine.   Ella ilumina también al mundo.  Mi verdadera Identidad es el regalo que mi Padre me hizo y el que yo a mi vez le hago al mundo. No hay otro regalo, salvo éste, que se puede dar o recibir.  Mi verdadera identidad y sólo Ella es la realidad.  Es el final de las ilusiones.  Es la verdad.

2.  Mi nombre, ¡oh Padre!, todavía te es conocido.  Yo lo he olvidado y no sé adónde me dirijo, quién soy, ni qué es lo que debo hacer.  Recuédamelo ahora, Padre, pues estoy cansado del mundo que veo.  Revélame lo que Tú deseas que sea en su lugar.

jueves, 10 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 223



                                     LECCIÓN  223

               Dios es mi vida.  No tengo otra vida que la Suya.

1.  Estaba equivocado cuando pensaba que vivía separado de Dios, que era una entidad aparte que se movía por su cuenta, desvinculada y encasillada en un cuerpo.  Ahora sé que mi vida es la de Dios, que no tengo otro hogar y que no existo aparte de Él. Él no tiene Pensamientos que no sean parte de mí, y yo no tengo ningún pensamiento que no sea de Él.

2.  Padre nuestro, permítenos contemplar la faz de Cristo en lugar de nuestros errores.  Pues nosotros que somos Tu santo Hijo somos incapaces de pecar.  Queremos contemplar nuestra inocencia, pues la culpabilidad proclama que no somos Tu Hijo.  Y no queremos seguir relegándote al olvido, pues nos sentimos solos aquí y anhelamos estar en el Cielo, que es nuestro hogar.   Queremos regresar hoy.  Nuestro Nombre es el Tuyo, y reconocemos que somos Tu Hijo.

miércoles, 9 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 222

                                    
                                    LECCIÓN  222

             Dios está conmigo.  Vivo y me muevo en Él.

1.  Dios está conmigo Él es mi Fuente de vida, la vida interior, el aire que respiro, el alimento que me sustenta el agua que me renueva y me purifica.  Él es mi hogar, en el que vivo y me muevo;  el Espíritu que dirige todos mis actos, me ofrece Sus Pensamientos y garantiza mi perfecta inmunidad contra todo dolor.  Él me prodiga bondad y cuidado, y contempla con amor al Hijo sobre el que resplandece, el cual a su vez resplandece sobre Él.  ¡Qué serenidad la de aquel que conoce la verdad de lo que Él dice hoy!

2.  Padre, no tenemos en nuestros labios ni en nuestras mentes otras palabras que Tu Nombre, cuando acudimos silenciosamente ante Tu Presencia, pidiendo que se nos conceda poder descansar Contigo por un rato en paz.


martes, 8 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 221



                                1.  ¿Qué es el perdón?


1.  El perdón reconoce que lo que pensaste que tu hermano te había hecho en realidad nunca ocurrió.  El perdón no perdona pecados, otorgándoles así realidad.  Simplemente ve que no hubo pecado.  Y desde este punto de vista todos tus pecados quedan perdonados. ¿Qué es el pecado sino una idea falsa acerca del Hijo de Dios?  El perdón ve simplemente la falsedad de dicha idea y, por lo tanto, la descarta.  Lo que entonces queda libre para ocupar su lugar es la Voluntad de Dios.

2.  Un pensamiento que no perdona es aquel que emite un juicio que no pone en duda a pesar de que es falso.  La mente se ha cerrado y no puede liberarse.  Dicho pensamiento protege la proyección, apretando aún más sus cadenas de manera que las distorsiones resulten más sutiles y turbias, menos susceptibles de ser puestas en duda y más alejadas de la razón.  ¿Qué puede interponerse entre una proyección fija y el objetivo que ésta ha elegido como su deseada meta?

3.  Un pensamiento que no perdona hace muchas cosas.   Persigue su objetivo frenéticamente, retorciendo y volcando todo aquello que cree que se interpone en su camino.  Su propósito es distorsionar, lo cual es también el medio por el que procura alcanzar ese propósito.  Se dedica con furia a arrasar la realidad, sin ningún miramiento por nada que parezca contradecir su punto de vista.

4.  El perdón, en cambio, es tranquilo y sosegado, y no hace nada. No ofende ningún aspecto de la realidad ni busca tergiversarla para que adquiera apariencias que a él le gusten. Simplemente observa, espera y no juzga.  El que no perdona se ve obligado a juzgar, pues tiene que justificar el no haber perdonado. Pero aquel que ha de perdonarse a sí mismo debe aprender a darle la bienvenida a la verdad exactamente como ésta es.

5.  No hagas nada, pues, y deja que el perdón te muestre lo que debes hacer a través de Aquel que es tu Guía, tu Salvador y Protector, Quien, lleno de esperanza, está seguro de que finalmente triunfarás.  Él ya te ha perdonado, pues ésa es la función que Dios le encomendó.  Ahora tú debes compartir Su función y perdonar a aquel que Él ha salvado, cuya inocencia Él ve y a quien honra como el Hijo de Dios.



                                      LECCIÓN  221

          Que mi mente esté en paz y que todos mis pensamientos
                                        se aquieten.

1.  Padre, hoy vengo a Ti en busca de la paz que sólo Tú puedes dar.  Vengo en silencio.  Y en la quietud de mi corazón--en lo más recóndito de mi mente--, espero y estoy a la escucha de Tu Voz. Padre mío, háblame hoy.  Vengo a oír Tu Voz en silencio, con certeza y con amor, seguro de que oirás mi llamada y de que me responderás.

2.  Y ahora aguardamos silenciosamente.  Dios está aquí porque esperamos juntos.  Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás.  Acepta mi confianza, pues es la tuya.  Nuestras mentes están unidas.  Esperamos con un solo propósito:   oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamiento se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo.

UN CURSO DE MILAGROS. Segunda Parte Libro de Ejercicios pág. 431



                                       SEGUNDA PARTE

                                            Introducción

1.  Las palabras apenas significarán nada ahora.  Las utilizaremos únicamente como guías de las que no hemos de depender.  Pues lo único que nos interesa ahora es tener una experiencia directa de la verdad.  Las lecciones que aún nos quedan por hacer no son más que introducciones a los períodos en que abandonamos el mundo del dolor y nos adentramos en la paz.  Ahora empezamos a alcanzar el objetivo que este curso ha fijado y a hallar la meta hacia la que nuestras prácticas han estado siempre encaminadas.

2.  Lo que nos proponemos ahora es que los ejercicios sean sólo un preámbulo.  Pues aguardamos con serena expectación a nuestro Dios y Padre.  Él nos ha prometido que Él Mismo dará el paso final.  Y nosotros estamos seguros de que Él cumple Sus promesas. Hemos recorrido un largo trecho, y ahora lo aguardamos a Él. Continuaremos pasando un rato con Él cada mañana y cada noche, mientras ello nos haga felices.  No vamos a considerar el tiempo ahora como una cuestión de duración.  Dedicaremos tanto tiempo como sea necesario a fin de lograr el objetivo que perseguimos.  No nos olvidaremos tampoco de nuestros recordatorios de cada hora, y recurriremos a Dios siempre que nos sintamos tentados de olvidarnos de nuestro objetivo.

3.  Durante el resto de los días venideros seguiremos utilizando un pensamiento central para introducir nuestros períodos de descanso y para calmar nuestras mentes, según lo dicte la necesidad.  No obstante, no nos contentaremos únicamente con practicar los demás instantes santos con los que concluye este año que le hemos dedicado a Dios.  Diremos más bien algunas palabras sencillas a modo de bienvenida, y luego esperaremos que nuestro Padre Se revele a Sí Mismo, tal como ha prometido que lo hará.  Lo hemos invocado y Él ha prometido que Su Hijo recibirá respuesta siempre que invoque Su Nombre. 

4.  Ahora venimos a Él teniendo únicamente Su Palabra en nuestras mentes y en nuestros corazones, y esperamos a que Él dé el paso hacia nosotros que nos ha dicho, a través de su Voz, que no dejaría de dar una vez que lo invitásemos.  Él no ha dejado solo a Su Hijo en su locura, ni ha traicionado la confianza que éste tiene en Él. ¿No le ha hecho acaso Su fidelidad acreedor a la invitación que Él espera para hacernos felices?  Le extenderemos esa invitación y Él la aceptará.  Así es como transcurrirán nuestros momentos con Él. Expresaremos las palabras de invitación que Su Voz sugiere y luego esperaremos a que Él venga a nosotros.

5.  La hora de la profecía ha llegado.  Ahora es cuando las antiguas promesas se honran y se cumplen sin excepción.  No queda ningún paso que el tiempo nos pueda impedir dar.  Pues ahora no podemos fracasar.  Siéntate en silencio y aguarda a tu Padre.  Él ha dispuesto que vendrá una vez que hayas reconocido que tu voluntad es que Él venga.  Y tú nunca habrías podido llegar tan lejos si no hubieses reconocido, por muy vagamente que fuese, que ésa es tu voluntad.

6.  Estoy tan cerca de ti que no podemos fracasar.  Padre, Te entregamos estos santos momentos como muestra de agradecimiento por Aquel que nos enseñó a abandonar el mundo del pesar a cambio del que Tú nos diste como substituto.  Ahora no miramos hacia atrás.  Miramos hacia adelante y fijamos la mirada en el final de la jornada.  Acepta de nuestra parte estas humildes ofrendas de gratitud, mientras contemplamos, a través de la visión de Cristo, un mundo que está más allá del que nosotros construimos y que aceptamos como substituto total del nuestro.

7.  Y ahora aguardamos en silencio, sin miedo y seguros de Tu llegada.  Hemos procurado encontrar el camino siguiendo al Guía que Tú nos enviaste.  Desconocíamos el camino, pero Tú no te olvidaste de nosotros.  Y sabemos que no Te olvidarás de nosotros ahora.  Sólo pedimos que Tus promesas de antaño se cumplan tal como es Tu Voluntad.  Al pedir esto, nuestra voluntad dispone lo mismo que la Tuya.  El Padre y el Hijo, Cuya santa Voluntad creó todo lo que existe, no pueden fracasar en nada.  Con esta certeza daremos estos últimos pasos que nos llevan a Ti, y descansaremos confiadamente en Tu Amor, el cual jamás defraudará al Hijo que Te llama.

8.  Y así damos comienzo a la parte final de este año santo que hemos pasado juntos en busca de la verdad y de Dios, Quien es su único creador.  Hemos encontrado el camino que Él eligió para que nosotros lo siguiésemos, y decidimos seguirlo tal como Él quiere que hagamos.  Su Mano nos ha sostenido.  Sus Pensamientos han arrojado luz sobre las tinieblas de nuestras mentes.  Su Amor nos ha llamado incesantemente desde los orígenes del tiempo.

9.  Quisimos privar a Dios del Hijo que Él creó para Sí.  Quisimos que Dios cambiara y fuera lo que nosotros queríamos hacer de Él.  
Y creímos que nuestros desquiciados deseos eran la verdad. Ahora nos alegramos de que todo esto haya desaparecido y de que ya no pensemos que las ilusiones son verdad.  El recuerdo de Dios despunta en los vastos horizontes de nuestras mentes.  Un momento más y volverá a surgir.  Un momento más, y nosotros que somos los Hijos de Dios, nos encontraremos a salvo en nuestro hogar, donde Él desea que estemos.

10.  A la necesidad de practicar casi le ha llegado su fin.  Pues en esta última etapa llegaremos a entender que sólo con invocar a Dios, toda tentación desaparece.  En lugar de palabras, sólo necesitamos sentir Su Amor.  En lugar de oraciones, sólo necesitamos invocar Su Nombre.  Y en lugar de juzgar, sólo necesitamos aquietarnos y dejar que todas las cosas sean sanadas. Aceptaremos la manera en que el plan de Dios ha de terminar, tal como aceptamos la manera en que comenzó.  Ahora ya se ha consumado.  Este año nos ha llevado a la eternidad.

11.  Las palabras tendrán todavía cierta utilidad.  Cada cierto tiempo se incluirán temas de especial relevancia, cuya lectura debe preceder a la de nuestras lecciones diarias y a los períodos de experiencia profunda e inefable que deben seguir a éstas.  Estos temas especiales deberán repasarse cada día hasta que se te ofrezca el siguiente.  Debes leerlos lentamente y reflexionar sobre ellos por un rato antes de cada uno de esos santos y benditos instantes del día.  He aquí el primero de estos temas especiales.

lunes, 7 de agosto de 2017

Fluir, como dejar de sufrir. Covadonga Pérez-Lozana

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 220



                                      LECCIÓN  220

                                           No soy un cuerpo.  Soy libre.
                      Pues aún soy tal como Dios me creó.

1.  No hay más paz que la paz de Dios.

   Que no me desvíe del camino de la paz, pues ando perdido
   por cualquier otro sendero que no sea ése.  Mas déjame seguir
   a Aquel que me conduce a mi hogar, y la paz será tan segura
   como el Amor de Dios.

                          No soy un cuerpo.  Soy libre.
                    Pues aún soy tal como Dios me creó.

domingo, 6 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 219



                                    LECCIÓN  219

                          No soy un cuerpo.  Soy libre.
                     Pues aún soy tal como Dios me creó.

1.  No soy un cuerpo.  Soy libre.

   Soy el Hijo de Dios.  Aquiétate mente mía, y piensa en esto por 
   un momento.  Luego regresa a la tierra, sin confusión alguna
   acerca de quién es aquel a quien mi Padre ama 
   eternamente como Su Hijo.

                        No soy un cuerpo.  Soy libre.
                   Pues aún soy tal como Dios me creó.

sábado, 5 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 218



                                   LECCIÓN  218

                         No soy un cuerpo.  Soy libre.
                   Pues aún soy tal como Dios me creó.

1.  Sólo mi propia condenación me hace daño.

   Mi condenación nubla mi visión, y a través de mis ojos
   ciegos no puedo ver la visión de mi gloria.  Mas hoy puedo
   contemplar esta gloria y regocijarme.

                         No soy un cuerpo.  Soy libre.
                   Pues aún soy tal como Dios me creó.

viernes, 4 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 217



                                 LECCIÓN  217

                       No soy un cuerpo.  Soy libre.
                 Pues aún soy tal como Dios me creó.

1.  No puede ser sino mi propia gratitud la que me gano.

   ¿Quién debe dar gracias por mi salvación sino yo mismo?
   ¿Y cómo sino a través de la salvación puedo encontrar el
   Ser a Quien debo estarle agradecido?

                        No soy un cuerpo.  Soy libre.
                  Pues aún soy tal como Dios me creó.

jueves, 3 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 216



                                                        LECCIÓN  216

                             No soy un cuerpo.  Soy libre.
                       Pues aún soy tal como Dios me creó.

1.  No puede ser sino a mí mismo a quien crucifico.

   Todo lo que hago, me lo hago a mí mismo.  Si ataco, sufro.
   Mas si perdono, se me dará la salvación.

                              No soy un cuerpo.  Soy libre.
                       Pues aún soy tal como Dios me creó.

miércoles, 2 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 215



                                      LECCIÓN  215

                            No soy un cuerpo.  Soy libre.
                    Pues aún soy tal como Dios me creó.

1.  El Amor es el camino que recorro con gratitud.

   El Espíritu Santo es mi único Guía.  Él camina a mi lado
   con amor.  Y le doy las gracias por mostrarme el camino 
   que debo seguir.

                            No soy un cuerpo.  Soy libre.
                    Pues aún soy tal como Dios me creó.

martes, 1 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 214



                                      LECCIÓN  214

                            No soy un cuerpo.  Soy libre.
                      Pues aún soy tal como Dios me creó.

1.  Pongo el futuro en Manos de Dios.

   El pasado ya pasó y el futuro aún no ha llegado.  Ahora
   estoy libre de ambos.  Pues lo que Dios da sólo puede ser
   para el bien.  Y acepto únicamente lo que Él da como lo que
   me pertenece.

                               No soy un cuerpo.  Soy libre.
                         Pues aún soy como Dios me creó.