sábado, 12 de agosto de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 225



                                    LECCIÓN  225

                      Dios es mi Padre, y Su Hijo lo ama.

1.  Padre, no puedo sino corresponder a Tu Amor, pues dar es lo mismo que recibir y Tú me has dado todo Tu Amor.  Tengo que corresponder a él, pues quiero tener plena conciencia de que es mío, de que arde en mi mente y de que, en su benéfica luz, la mantiene inmaculada, amada, libre de miedo y con un porvenir en el que sólo se puede perfilar paz.  ¡Cuán apacible es el camino por el que a Tu amoroso Hijo se le conduce hasta Ti!

2.  Hermano mío, ahora hallamos esa quietud.  El camino está libre y despejado.  Ahora lo recorremos juntos y en paz.  Tú me has tendido la mano, y yo nunca te abandonaré.  Somos uno, y es sólo esta unidad lo que buscamos a medida que damos los últimos pasos con los que concluye una jornada que nunca comenzó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario