miércoles, 20 de diciembre de 2017

sábado, 16 de diciembre de 2017

La canción del alma.

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 351



                                       14.  ¿Qué soy?



1.  Soy el Hijo de Dios, pleno, sano e íntegro, resplandeciente en el reflejo de Su Amor.  En mí Su creación se santifica y se le garantiza vida eterna.  En mí el amor alcanza la perfección, el miedo es imposible y la dicha se establece sin opuestos.  Soy el santo hogar de Dios Mismo.  Soy el Cielo donde Su Amor reside. Soy Su santa Impecabilidad Misma, pues en mi pureza reside la Suya Propia.

2.  La necesidad de usar palabras está casi llegando a su fin ahora.  Mas en los últimos días de este año que tú y yo juntos le ofrecimos a Dios, hemos encontrado un solo propósito, el cual compartimos. Y así, te uniste a mí, de modo que lo que yo soy tú lo eres también.  La verdad de lo que somos no es algo de lo que se pueda hablar o describir con palabras.  Podemos, sin embargo, darnos cuenta de la función que tenemos aquí, y usar palabras para hablar de ello así como para enseñarlo, si predicamos con el ejemplo.

3.  Somos los portadores de la salvación.  Aceptamos nuestro papel como salvadores del mundo, el cual se redime mediante nuestro perdón conjunto.  Y al concederle el regalo de nuestro perdón, éste se nos concede a nosotros.  Vemos a todos como nuestros hermanos, y percibimos todas las cosas como buenas y bondadosas. No estamos interesados en ninguna función que se encuentre más allá del umbral del Cielo.  El conocimiento volverá a aflorar en nosotros cuando hayamos desempeñado nuestro papel. Lo único que nos concierne ahora es dar la bienvenida a la verdad.

4.  Nuestros son los ojos a través de los cuales la visión de Cristo ve un mundo redimido de todo pensamiento de pecado.  Nuestros, los oídos que oyen la Voz que habla por Dios proclamar que el mundo es inocente.  Nuestras, las mentes que se unen conforme bendecimos al mundo.  Y desde la unión que hemos alcanzado, invitamos a todos nuestros hermanos a compartir nuestra paz y a consumar nuestra dicha.

5.  Somos los santos mensajeros de Dios que hablan en Su Nombre, y que al llevar Su Palabra a todos aquellos que Él nos envía, aprendemos que está impresa en nuestros corazones.  Y de esa forma, nuestras mentes cambian con respecto al objetivo para el que vinimos y al que ahora procuramos servir.  Le traemos buenas nuevas al Hijo de Dios que pensó que sufría.  Ahora ha sido redimido.  Y al ver las puertas del Cielo abiertas ante él, entrará y desaparecerá en el Corazón de Dios.



                                        LECCIÓN  351

                   Mi hermano impecable es mi guía a la paz.
                   Mi hermano pecador es mi guía al dolor.
                   Y el que elija ver será el que contemplaré.


1.  ¿Quién es mi hermano sino Tu santo Hijo?  Mas si veo pecado en él proclamo que soy un pecador, en vez de un Hijo de Dios, y que me encuentro solo y sin amigos en un mundo aterrante.  Mas percibirme de esa manera es una decisión que yo mismo he tomado y puedo, por consiguiente, volverme atrás.  Puedo asimismo ver a mi hermano exento de pecado, y como Tu santo Hijo.  Y si ésta es la alternativa por la que me decido, veo mi impecabilidad, a mi eterno Consolador y Amigo junto a mí, y el camino libre y despejado.  Elige, pues, por mí, Padre mío, a través de Aquel que habla por Ti.  Pues sólo Él juzga en tu Nombre.


viernes, 15 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 350



                                       LECCIÓN  350

          Los milagros son un reflejo del eterno Amor de Dios.  
                  Ofrecerlos es recordarlo a Él, y mediante Su                                             recuerdo, salvar al mundo.


1.  Lo que perdonamos se vuelve parte de nosotros, tal como nos percibimos a nosotros mismos.  Tal como tú creaste a Tu Hijo, él encierra dentro de sí todas las cosas.  El que yo Te pueda recordar depende de que lo perdone a él.  Lo que él es no se ve afectado por sus pensamientos.  Pero lo que contempla es el resultado directo de ellos.  Así pues, Padre mío, quiero ampararme en Ti.  Sólo Tu recuerdo me liberará.  Y sólo perdonando puedo aprender a dejar que Tu recuerdo vuelva a mí, y a ofrecérselo al mundo con agradecimiento.

2.  Y a medida que hagamos acopio de Sus milagros, estaremos en verdad agradecidos.  Pues conforme lo recordemos, Su Hijo nos será restituido en la realidad del Amor.

jueves, 14 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 349



                                      LECCIÓN  349

              Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas
                 las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas,
                   les conceda a cada una un milagro de amor.


1.  Así quiero liberar todas las cosas que veo, concediéndoles la libertad que busco.  De esta manera, obedezco la ley del amor, dando lo que quiero encontrar y hacer mío.  Ello se me dará, porque lo he elegido como el regalo que quiero dar.  Padre, Tus regalos son míos.  Cada regalo que acepto me concede un milagro que puedo dar.  Y al dar tal como quiero recibir, comprendo que Tus milagros de curación me pertenecen.

2.  Nuestro Padre conoce nuestras necesidades, y nos concede la gracia para satisfacerlas todas.  Y así, confiamos en que Él nos enviará milagros para bendecir al mundo y sanar nuestras mentes según regresamos a Él.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 348



                                         LECCIÓN  348

            Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú
             me rodeas.  Y Tu gracia me basta para satisfacer 
                       cualquier necesidad que yo perciba.


1.  Padre, déjame recordar que Tú estás aquí y que no estoy solo. Pues estoy rodeado de un Amor imperecedero.  No hay razón para nada, excepto para la paz y alegría perfectas que comparto Contigo.  ¿Qué necesidad tengo de ira o de temor, cuando lo único que me rodea es la seguridad perfecta?  ¿Cómo puedo sentir miedo cuando la eterna promesa que me hiciste jamás se aparta de mí?  Estoy rodeado de perfecta impecabilidad.  ¿Qué puedo temer, cuando la santidad en la que Tu me creaste es tan perfecta como la Tuya Propia?

2.  La gracia de Dios nos basta para hacer todo lo que Él quiere que hagamos.  Y eso es lo único que elegimos como nuestra voluntad, así como la Suya.

martes, 12 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 347



                                      LECCIÓN  347

             La ira procede de los juicios.  Y los juicios son el 
           arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener
                                 el milagro alejado de mí.


1.  Padre, deseo lo que va en contra de mi voluntad, y no lo que es mi voluntad tener.  Rectifica mi mente, Padre mío, pues está enferma.  Pero Tú has ofrecido libertad, y yo elijo reclamar Tu regalo hoy.  Y así, le entrego todo juicio a Aquel que Tú me diste que juzgara por mí.  Él ve lo que yo contemplo, sin embargo, conoce la verdad.  Él ve el dolor, mas comprende que no es real, y a la luz de Su entendimiento éste sana.  Él concede los milagros que mis sueños quieren ocultar de mi conciencia.  Que sea Él Quien juzgue hoy.  No conozco mi voluntad, pero Él está seguro de que es la Tuya.  Y hablará en mi nombre e invocará Tus milagros para que vengan a mí.

2.  Escucha hoy.  Permanece muy quedo, y oye la dulce Voz que habla por Dios asegurarte que Él te ha juzgado como el Hijo que Él ama.

lunes, 11 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 346



                                          LECCIÓN  346

                       Hoy me envuelve la paz de Dios, y me 
                         olvido de todo excepto de Su Amor.


1.  Padre, al despertar hoy los milagros corrigen mi percepción de todas las cosas.  Y así comienza el día que voy a compartir Contigo tal como compartiré la eternidad, pues el  tiempo se ha hecho a un lado hoy.  No ando en pos de cosas temporales, por lo tanto, ni siquiera las veré.  Lo que hoy busco transciende todas las leyes del tiempo, así como las cosas que se perciben en él. Quiero olvidarme de todo excepto de Tu Amor.  Quiero morar en Ti y no saber nada de ninguna otra ley que no sea Tu ley del amor.  Quiero encontrar la paz que Tú creaste para Tu Hijo, y olvidarme, conforme contemplo Tu gloria y la mía, de todos los absurdos juguetes que fabriqué.

2.  Y al llegar la noche, recordaremos únicamente la paz de Dios.  Pues hoy veremos qué clase de paz es la nuestra, cuando nos olvidamos de todo excepto del Amor de Dios.

domingo, 10 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 345



                                    LECCIÓN  345


        Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.



1.  Padre, todo milagro es un reflejo de los regalos que me haces a mí, Tu Hijo.  Y cada uno que concedo retorna a mí, recordándome que la ley del amor es universal.  Incluso aquí, dicha ley se manifiesta en una forma que se puede reconocer, y cuya eficacia puede verificarse.  Los milagros que concedo se me devuelven en la forma que más me puede ayudar con los problemas que percibo. Padre, en el Cielo es diferente, pues allí no hay necesidades.  Pero aquí en la tierra, el milagro se parece más a tus regalos que cualquier otro regalo que yo pueda hacer. Así pues, déjame hoy hacer solamente este regalo, que al haber nacido del verdadero perdón, ilumina el camino que debo recorrer para poder recordarte.

2.  Que la paz sea con todos los corazones que la buscan.  La luz ha venido a ofrecer milagros para bendecir a este mundo exhausto. Éste hallará descanso hoy, pues nosotros ofreceremos lo que hemos recibido.
















sábado, 9 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 344



                                        LECCIÓN  344

           Hoy aprendo la ley del amor:  que lo que le doy a mi
                hermano es el regalo que me hago a mí mismo.


1.  Ésa es Tu ley, Padre mío, no la mía.  Al no comprender lo que significaba dar, procuré quedarme con lo que deseaba sólo para mí.  Y cuando contemplé el tesoro que creía tener, encontré un lugar vacío en el que nunca hubo nada, en el no hay nada ahora y en el que nada habrá jamás.  ¿Quién puede compartir un sueño? ¿Y qué puede ofrecerme una ilusión?  Pero aquel a quien perdone me agasajará con regalos mucho más valiosos que cualquier cosa que haya en la tierra.  Permite que mis hermanos redimidos llenen mis arcas con los tesoros del Cielo, que son los únicos que son reales. Así se cumple la ley del amor.  Y así es como Tu Hijo se eleva y regresa a Ti.

2.  ¿Qué cerca nos encontramos unos de otros en nuestro camino hacia Dios!  ¡Qué cerca está Él de nosotros!  ¡Qué cerca el final del sueño del pecado y la redención del Hijo de Dios!

viernes, 8 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 343



                                        LECCIÓN  343

                  No se me pide que haga ningún sacrificio para
                     encontrar la misericordia y la paz de Dios.


1.  El final del sufrimiento no puede suponer una pérdida.  El regalo de lo que lo es todo tan sólo puede aportar ganancias.  Tú sólo das. Nunca quitas.  Y me creaste para que fuese como Tú, de modo que el sacrificio es algo tan imposible para mí como lo es para Ti.  Yo también no puedo sino dar.  Y así, todas las cosas me son dadas para siempre.  Aún soy tal como fui creado.  Tu Hijo no puede hacer sacrificios, pues es íntegro, al ser su función completarte a Ti.  Soy íntegro por ser Tu Hijo.  No puedo perder, pues sólo puedo dar, y así, todo es mío eternamente.

2.  La misericordia y la paz de Dios son gratuitas.  La salvación no cuesta nada.  Es un regalo que se debe dar y recibir libremente.  Y esto es lo que vamos a aprender hoy.

jueves, 7 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 342



                                        LECCIÓN  342

              Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas,
              pues de ese modo es como se me concederá a mí.


1.  Te doy gracias, Padre, por el plan que ideaste para salvarme del infierno que yo mismo fabriqué.  No es real.  Y Tú me has proporcionado los medios para comprobar su irrealidad.  Tengo la llave en mis manos, y he llegado hasta las puertas tras las cuales se halla el fin de los sueños.  Me encuentro ante las puertas del Cielo, sin saber si debo entrar y estar en casa.  No dejes que hoy siga indeciso.  Quiero perdonar todas las cosas y dejar que la creación sea tal como Tú quieres que sea y como es.  Quiero recordar que soy Tu Hijo, y que cuando por fin abra las puertas, me olvide de las ilusiones ante la deslumbrante luz de la verdad, conforme Tu recuerdo retorna a mí.

2.  Hermano, perdóname ahora.  Vengo a llevarte a casa conmigo. Y según avanzamos, el mundo se une a nosotros en nuestro camino a Dios.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 341



                                  13.  ¿Qué es un milagro?



1.  Un milagros es una corrección.  No crea, ni cambia realmente nada en absoluto.  Simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso.  Corrige el error, mas no intenta ir más allá de la percepción, ni exceder la función del perdón.  Se mantiene, por lo tanto, dentro de los límites del tiempo. No obstante, allana el cambio para el retorno de la intemporalidad y para el despertar del amor, pues el miedo no puede sino desvanecerse ante el benevolente remedio que el milagro trae consigo.

2.  En el milagro reside el don de la gracia, pues se da y se recibe como uno.  Y así, nos da un ejemplo de lo que es la ley de la verdad, que el mundo no acata porque no la entiende.  El milagro invierte la percepción que antes estaba al revés, y de esa manera pone fin a las extrañas distorsiones que ésta manifestaba. Ahora la percepción se ha vuelto receptiva a la verdad.  Ahora puede verse que el perdón está justificado.

3.  El perdón es la morada de los milagros.  Los ojos de Cristo se los ofrecen a todos los que Él contempla con misericordia y con amor.  La percepción queda corregida ante Su vista, y aquello cuyo propósito era maldecir tiene ahora el de bendecir.  Cada azucena de perdón le ofrece al mundo el silencioso milagro del amor.  Y cada una de ellas se deposita ante la Palabra de Dios, en el altar universal al Creador y a la creación, a la luz de la perfecta pureza y de la dicha infinita.

4.  Al principio el milagro se acepta mediante la fe, porque pedirlo implica que la mente está ahora lista para concebir aquello que no puede ver ni entender.  No obstante, la fe convocará a sus testigos para demostrar que aquello en lo que se basa realmente existe.  Y así, el milagro justificará tu fe en él, y probará que esa fe descansaba sobre un mundo más real que el que antes veías:  un mundo que ha sido redimido de lo que tú pensabas que se encontraba allí.

5.  Los milagros son como gotas de lluvia regeneradoras que caen del Cielo sobre un mundo árido y polvoriento, al cual criaturas hambrientas y sedientas vienen a morir.  Ahora tienen agua.  Ahora el mundo está lleno de verdor.  Y brotan por doquier señales de vida para demostrar que lo que nace jamás puede morir, pues lo que tiene vida es inmortal.



                                       LECCIÓN  341

          Tan sólo puedo atacar mi propia impecabilidad, que es lo                                 único que me mantiene a salvo.


1.  Padre, Tu Hijo es santo.  Yo soy aquel a quien sonríes con un amor y con una ternura tan entrañable, profunda y serena que el universo te devuelve la sonrisa y comparte Tu Santidad.  Cuán puros y santos somos y cuán a salvo nos encontramos nosotros que moramos en Tu Sonrisa, y en quienes has volcado todo Tu Amor; nosotros que vivimos unidos a Ti, en completa hermandad y Paternidad, y en inocencia tan perfecta que el Señor de la Inocencia nos concibe como Su Hijo:  un universo de Pensamiento que le brinda Su plenitud.

2.  No ataquemos, pues, nuestra impecabilidad, ya que en ella se encuentra la Palabra que Dios nos ha dado.  Y en su benévolo reflejo nos salvamos.

martes, 5 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 340



                                      LECCIÓN  340

                    Hoy puedo liberarme de todo sufrimiento.


1. Padre te doy las gracias por el día de hoy y por la libertad que estoy seguro me ha de brindar.  Hoy es un día santo, pues hoy Tu Hijo será redimido.  Su sufrimiento ha terminado.  Pues él oirá Tu Voz exhortándole a que busque la visión de Cristo a través del perdón y se libere para siempre de todo sufrimiento.  Gracias por el día de hoy, Padre mío.  Vine a este mundo sólo para llegar a tener este día, así como la alegría y libertad que encierra para Tu santo Hijo y para el mundo que él fabricó, el cual hoy se libera junto con él.

2.  ¡Regocíjate hoy!  ¡Regocíjate!  Hoy no hay cabida para nada que no sea alegría y agradecimiento.  Nuestro Padre ha redimido a Su Hijo en este día.  Ni uno solo de nosotros dejará de salvarse hoy.  No habrá nadie que no esté a salvo del miedo ni nadie a quien el Padre no acoja en Su regazo, despierto ahora en el Cielo, en el Corazón del Amor.

lunes, 4 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 339



                                   LECCIÓN  339

                         Se me concederá todo lo que pida.


1.  Nadie desea el dolor.  Pero puede creer que el dolor es placer. Nadie quiere eludir su felicidad, mas puede creer que la dicha es algo doloroso, amenazante y peligroso.  No hay nadie que no haya de recibir lo que pida.  Pero puede estar ciertamente confundido con respecto a lo que quiere y al estado que quiere alcanzar.  ¿Qué podría pedir, pues, que al recibirlo aún lo siguiese deseando?  Ha pedido lo que le asustará y le hará sufrir. Resolvamos hoy pedir lo que realmente deseamos, y sólo eso, de manera que podamos pasar este día libres de temor, y sin confundir el dolor con la alegría o el miedo con el amor.

2.  Padre, Te ofrezco este día.  Es un día en el que no haré nada por mi cuenta, sino que tan sólo oiré Tu Voz en todo lo que haga. Y así, Te pediré únicamente lo que Tú me ofreces y aceptaré únicamente los Pensamientos que Tú compartes conmigo.

domingo, 3 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 338



                                      LECCIÓN  338

              Sólo mis propios pensamientos pueden afectarme.


1.  Con este pensamiento basta para dejar que la salvación arribe a todo el mundo.  Pues es el pensamiento mediante el cual todo el mundo por fin se libera del miedo.  Ahora cada uno ha aprendido que nadie puede atemorizarlo, y que nada puede amenazar su seguridad.  No tiene enemigos, y está a salvo de todas las cosas externas.  Sus pensamientos pueden asustarlo, pero, puesto que son sus propios pensamientos, él tiene el poder de cambiarlos substituyendo cada pensamiento de miedo por un pensamiento feliz de amor.  Se crucificó a sí mismo.  Sin embargo, Dios planeó que Su Hijo bienamado fuese redimido.

2.  Padre mío, sólo Tu plan es infalible.  Todos los demás fracasarán.  Y tendré pensamientos que me asustarán hasta que aprenda que Tú ya me has dado el único Pensamiento que me conduce a la salvación.  Sólo mis propios pensamientos fracasarán, y no me llevarán a ninguna parte.  Mas el Pensamiento que Tú me diste promete conducirme a mi hogar porque en él reside la promesa que Tú le hiciste a Tu Hijo.

sábado, 2 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 337



                                      LECCIÓN  337

                    Mi impecabilidad me protege de todo daño.


1.  Mi impecabilidad garantiza mi perfecta paz, mi eterna seguridad y mi amor imperecedero;  me mantiene eternamente a salvo de cualquier pensamiento de pérdida y me libera completamente del sufrimiento.  Mi estado sólo puede ser uno de felicidad, pues eso es lo único que se me da.  ¿Qué debo hacer para saber que todo esto me pertenece?  Debo aceptar la Expiación para mí mismo, y nada más.  Dios ha hecho ya todo lo que se tenía que hacer.  Y lo que tengo que aprender es a no hacer nada por mi cuenta, pues sólo necesito aceptar mi Ser, mi impecabilidad, la cual se creó para mí y ya es mía, para sentir el Amor de Dios protegiéndome de todo daño, para entender que mi Padre ama a Su Hijo y para saber que soy el Hijo que mi Padre ama.

2.  Tú que me creaste en la impecabilidad no puedes estar equivocado con respecto a lo que soy.  Era yo quien estaba equivocado al pensar que había pecado, pero ahora acepto la Expiación para mí mismo.  Padre, mi sueño termina ahora.  Amén.

viernes, 1 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 336


                                        LECCIÓN  336

          El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.


1.  El perdón es el medio a través del cual a la percepción le llega su fin.  El conocimiento es restituido una vez que la percepción ha sido transformada y ha dado paso enteramente a lo que por siempre ha de estar más allá de su más elevado alcance. Pues las imágenes y los sonidos tan sólo pueden servir, en el mejor de los casos, para evocar el recuerdo que yace tras todos ellos.  El perdón elimina las distorsiones y revela el altar a la verdad que se hallaba oculto.  Sus blancas azucenas refulgen en la mente, y la instan a regresar y a mirar en su interior para encontrar lo que en vano ha buscado afuera.  Pues ahí, y sólo ahí, se restaura la paz interior, al ser la morada de Dios Mismo.

2.  Que el perdón elimine en la quietud mis sueños de separación y de pecado.  Y que entonces pueda mirar, Padre, en mi interior y descubrir que Tu promesa de que en mí no hay pecado es verdad; que Tu Palabra permanece inalterada en mi mente y que Tu Amor reside todavía en mi corazón.

jueves, 30 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 335



                                     LECCIÓN  335

                   Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.

1.  Perdonar es una elección.  Nunca veo a mi hermano tal como es, pues eso está mucho más allá de la percepción.  Lo que veo en él es simplemente lo que deseo ver, pues eso es lo que quiero que sea verdad.  A eso es a lo único que respondo, por mucho que parezca que es a los acontecimientos externos.  Elijo lo que deseo contemplar, y eso, y sólo eso, es lo que veo.  La impecabilidad de mi hermano me muestra que quiero contemplar la mía propia.  Y la veré, puesto que he decidido ver a mi hermano en la santa luz de su inocencia.

2.  ¿De qué otro modo podría restituírseme Tu recuerdo, sino viendo la inocencia de mi hermano?  Su santidad me recuerda que él fue creado uno conmigo y semejante a mí.  En él encuentro mi Ser, y en Tu Hijo encuentro asimismo el recuerdo de Ti.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 334



                                     LECCIÓN  334

                Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.


1.  No esperaré ni un solo día más para encontrar los tesoros que mi Padre me ofrece.  Todas las ilusiones son vanas, y los sueños desaparecen incluso a medida que se van tejiendo con pensamientos basados en percepciones falsas.  No dejes que hoy vuelva a aceptar regalos tan míseros.  La Voz de Dios les ofrece Su paz a todos los que escuchan y eligen seguirlo.  Esto es lo que elijo hoy.  Y así, voy en busca de los tesoros que Dios me ha dado.

2.  Busco sólo lo eterno.  Pues Tu Hijo no podría sentirse satisfecho con menos de eso.  ¿Qué otra cosa, entonces, podría brindarle solaz, sino lo que Tú le ofreces a su desconcertada mente y a su atemorizado corazón, a fin de proporcionarle certeza y traerle la paz?  Hoy quiero contemplar a mi hermano sin mancha alguna de pecado en él.  Eso es lo que Tu Voluntad dispone que yo haga, pues así es como podré contemplar mi propia impecabilidad.

martes, 28 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 333



                                       LECCIÓN  333

                     El perdón pone fin al sueño de conflicto.


1.  El conflicto debe ser resuelto.  Si se quiere escapar de él, no debe evadirse, ignorarse, negarse, encubrirse, verse en otra parte, llamarse por otro nombre u ocultarse mediante cualquier clase de engaños.  Tiene que verse exactamente como es, allí donde se cree que está, y tiene que verse también la realidad que se le ha otorgado y el propósito que le ha asignado la mente.  Pues sólo entonces se desmantelan sus defensas y la verdad puede arrojar su luz sobre él según desaparece.

2.  Padre, el perdón es la luz que Tú elegiste para que desvaneciese todo conflicto y toda duda, y para que alumbrase el camino que nos lleva de regreso a Ti.  Ninguna otra luz puede dar fin a nuestro sueño malvado.  Ninguna otra luz puede salvar al mundo.  Pues dicha luz es lo único que jamás ha de faltar, ya que es el regalo que le has hecho a Tu Hijo bienamado.

lunes, 27 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 332



                                     LECCIÓN  332

              El miedo aprisiona al mundo.  El perdón lo libera.


1.  El ego forja ilusiones.  La verdad desvanece sus sueños malvados con el brillo de su fulgor.  La verdad nunca ataca. Sencillamente es.  Y por medio de su presencia se retira a la mente de las fantasías, y así ésta despierta a lo real.  El perdón invita a esta presencia a que entre, y a que ocupe el lugar que le corresponde en la mente.  Sin el perdón, la mente se encuentra encadenada, creyendo en su propia futilidad.  Mas con el perdón, la luz brilla a través del sueño de tinieblas, ofreciéndole esperanzas y proporcionándole los medios para que tome conciencia de la libertad que es su herencia.

2.  Hoy no queremos volver a aprisionar al mundo.  El miedo lo mantiene aprisionado.  Mas Tu Amor nos ha proporcionado los medios para liberarlo.  Padre, queremos liberarlo ahora.  Pues cuando ofrecemos libertad se nos concede a nosotros.  Y no queremos seguir presos cuando Tú nos ofreces la libertad.

domingo, 26 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 331



                                 12.  ¿Qué es el ego?


1.  El ego no es otra cosa que idolatría;  el símbolo de un yo limitado y separado, nacido en un cuerpo, condenado a sufrir y a que su vida acabe en la muerte.  Es la "voluntad" que ve a la Voluntad de Dios como su enemigo, y que adopta una forma en que Ésta es negada.  El ego es la "prueba" de que la fuerza es débil y el amor temible, la vida en realidad es la muerte y sólo lo que se opone a Dios es verdad.


2.  El ego es demente.  Lleno de miedo, cree alzarse más allá de lo Omnipresente, aparte de la Totalidad y separado de lo Infinito.  En su demencia cree también haber vencido a Dios Mismo.  Y desde su terrible autonomía "ve" que la Voluntad de Dios ha sido destruida.  Sueña con el castigo y tiembla ante las figuras de sus sueños:  sus enemigos, que andan tras él queriendo asesinarlo antes de que él pueda proteger su seguridad atacándolos primero.

3.  El Hijo de Dios no tiene ego.  ¿Qué puede saber él de la locura o de la muerte de Dios, cuando mora en Él?  ¿Qué puede saber de penas o de sufrimientos, cuando vive en una dicha eterna?  ¿Qué puede saber del miedo o del castigo, del pecado o de la culpabilidad, del odio o del ataque, cuando lo único que le rodea es paz eterna, por siempre imperturbable y libre de todo conflicto, en la tranquilidad y silencio más profundos?

4.  Conocer la realidad significa no ver al ego ni a sus pensamientos, sus obras o actos, sus leyes o creencias, sus sueños o esperanzas, así como tampoco los planes que tiene para su propia salvación y el precio que hay que pagar por creer en él.  Desde el punto de vista del sufrimiento, el precio que hay que pagar por tener fe en él es tan inmenso que la ofrenda que se hace a diario en su tenebroso santuario es la crucifixión del Hijo de Dios.  Y la sangre no puede sino correr ante el altar donde sus enfermizos seguidores se preparan para morir.

5.  Una sola azucena de perdón, no obstante, puede transformar la obscuridad en luz y el altar a las ilusiones en el templo a la Vida Misma.  Y la paz se les restituirá para siempre a las santas mentes que Dios creó como Su Hijo, Su morada, Su dicha y Su amor, completamente Suyas, y completamente unidas a Él.



                                     LECCIÓN  331

            El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.


1.  Padre, ¡qué absurdo creer que Tu Hijo podía causarse sufrimiento a sí mismo!  ¿Cómo iba él a poder planear su condenación sin que se le hubiera provisto de un camino seguro que lo condujese a su liberación?  Me amas, Padre, y nunca habrías podido dejarme en la desolación, para morir en un mundo de dolor y crueldad.  ¿Cómo pude jamás pensar que el Amor se había abandonado a Sí Mismo?  No hay otra voluntad que la Voluntad del Amor.  El miedo es un sueño, y no tiene una voluntad que pueda estar en conflicto con la Tuya.  Estar en conflicto es estar dormido; la paz, estar despierto.  La muerte es una ilusión, y la vida, la verdad eterna.  Nada se opone a Tu Voluntad.  El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.

2.  El perdón nos muestra que la Voluntad de Dios es una sola y que la compartimos.  Contemplemos los santos panoramas que hoy nos muestra el perdón, de modo que podamos encontrar la paz de Dios. Amén.


sábado, 25 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 330



                                         LECCIÓN  330

                           Hoy no volveré a hacerme daño.


1.  Aceptemos hoy que el perdón es nuestra única función.  ¿Por qué atacar nuestras mentes y ofrecerles imágenes de dolor? ¿Por qué enseñarles que son impotentes, cuando Dios les ofrece Su poder y Su Amor y las invita a servirse de lo que ya es suyo? La mente que ha llegado a estar dispuesta a aceptar los regalos de Dios ha sido reinstaurada al espíritu, y extiende su libertad y su dicha tal como dispone la Voluntad de Dios unida a la suya propia. El Ser que Dios creó no puede pecar, por lo tanto, no puede sufrir. Elijamos hoy que Él sea nuestra identidad, para poder así escapar para siempre de todas las cosas que el sueño de miedo parece ofrecernos.

2.  Padre, es imposible hacerle daño a Tu Hijo.  Y si creemos sufrir, es sólo porque no reconocemos la única Identidad que compartimos Contigo.  Hoy queremos retornar a Ella, a fin de librarnos para siempre de todos nuestros errores y salvarnos de lo que creíamos ser.

viernes, 24 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 329



                                       LECCIÓN  329

                    He elegido ya lo que Tu Voluntad dispone.


1.  Padre, pensé que me había apartado de Tu Voluntad, que la había desafiado, que había violado sus leyes y que había interpretado otra voluntad más poderosa que la Tuya.  En realidad, no obstante, no soy otra cosa que una extensión de Tu Voluntad que se extiende continuamente.  Eso es lo que soy, y ello jamás ha de cambiar.  Así como Tú eres Uno, yo soy uno Contigo. Eso fue lo que elegí en mi creación, en la que mi voluntad se hizo eternamente una con la Tuya.  Esa decisión se tomó para siempre. No puede cambiar ni oponerse a sí misma.  Padre, mi voluntad es la Tuya. Estoy a salvo, tranquilo y sereno, y gozo de una dicha interminable porque así lo dispone Tu Voluntad.

2.  Hoy aceptaremos la unión que existe entre nosotros, y entre nosotros y nuestra Fuente.  No tenemos otra voluntad que la Suya y todos somos uno porque todos compartimos Su Voluntad.  A través de Ella reconocemos que somos uno solo.  A través de Ella encontramos por fin el camino que nos conduce a Dios.

jueves, 23 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 328



                                       LECCIÓN  328

             Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero.


1.  Lo que parece ser el segundo lugar es en realidad el primero, pues percibimos todo al revés hasta que decidimos escuchar la Voz que habla por Dios.  Nos parece que sólo podemos alcanzar autonomía si nos esforzamos por estar separados, y que la manera de salvarnos es aislándonos del resto de la creación de Dios.  No obstante, lo único que podemos derivar de ello es enfermedades, sufrimientos, pérdidas y muerte.  Esto no es lo que nuestro Padre dispone para nosotros, y no existe otra voluntad que la Suya. Unirnos a Su Voluntad es encontrar la nuestra.  Y, puesto que nuestra voluntad es la Suya, es a Él a Quien debemos acudir para reconocer nuestra voluntad.

2.  No hay otra voluntad que la Tuya.  Y me alegro de que nada que pueda imaginarme contradiga lo que Tú quieres que yo sea. Tu Voluntad es que yo me encuentre completamente a salvo y eternamente en paz.  Y comparto gustosamente Contigo, Padre mío, esa Voluntad que Tú me otorgaste como parte de mí.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 327



                                     LECCIÓN  327

             No necesito más que llamar y Tú me contestarás.


1.  No se me pide que acepte la salvación sobre la base de una fe ciega.  Pues Dios ha prometido que oirá mi llamada y que Él Mismo me contestará.  Déjame aprender mediante mi experiencia que esto es verdad, y es indudable que llegaré a tener fe en Él.  Ésa es la fe que no se quebranta y que me llevará cada vez más lejos por la senda que conduce hasta Él.    Pues así estaré seguro de que Él no me ha abandonado, de que aún me ama y de que sólo espera a que yo lo llame para proporcionarme toda la ayuda que necesite para poder llegar a Él.

2.  Padre, te doy las gracias porque sólo con que ponga a prueba Tus promesas jamás tendré la experiencia de que no se cumplen.  
Permítaseme, por lo tanto, ponerlas a prueba en vez de juzgarlas. Tú eres Tu Palabra.  Tú provees los medios a través de los cuales arriba la convicción, haciendo así que por fin estemos seguros de Tu eterno Amor.

martes, 21 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 326



                                        LECCIÓN  326

                     He de ser por siempre un Efecto de Dios.


  1.  Padre, fui creado en Tu Mente, como un Pensamiento santo que nunca abandonó su hogar.  He de ser por siempre Tu Efecto, y Tú por siempre y para siempre, mi Causa.  Sigo siendo tal como Tú me creaste.  Todavía me encuentro allí donde me pusiste.  Y todos Tus atributos se encuentran en mí, pues Tu Voluntad fue tener un Hijo tan semejante a su Causa, que Causa y Efecto fuesen indistinguibles.  Que tome conciencia de que soy un Efecto Tuyo y de que, por consiguiente, poseo el mismo poder de crear que Tú. 
Y así como es en el Cielo, sea en la tierra.  Sigo Tu plan aquí, y sé que al final congregarás a todos Tus Efectos en el plácido Remanso de Tu Amor, donde la tierra desaparecerá y todos los pensamientos separados se unirán llenos de gloria como el Hijo de Dios.

2.  Veamos hoy la tierra desaparecer, al principio transformada, y después, una vez que haya sido perdonada, veámosla desvanecerse completamente en la santa Voluntad de Dios.

lunes, 20 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 325



                                      LECCIÓN  325

              Todas las cosas que creo ver son reflejo de ideas.


1.  Ésta es la clave de la salvación:  lo que veo es el reflejo de un proceso mental que comienza con una idea de lo que quiero.  A partir de ahí, la mente forja una imagen de eso que desea, lo juzga valioso y, por lo tanto, procura encontrarlo.  Estas imágenes se proyectan luego al exterior, donde se contemplan, se consideran reales y se defienden como algo propio de uno.  De deseos dementes nace un mundo demente, y de juicios, un mundo condenado.  De pensamientos de perdón, en cambio, surte un mundo apacible y misericordioso para con el santo Hijo de Dios, cuyo propósito es ofrecerle un dulce hogar en el que descansar por un tiempo antes de proseguir su jornada, y donde él puede ayudar a sus hermanos a seguir adelante con él y a encontrar el camino que conduce al Cielo y a Dios.

2.  Padre nuestro, Tus ideas reflejan la verdad, mientras que las mías separadas de las Tuyas, tan sólo dan lugar a sueños.    Déjame contemplar lo que sólo las Tuyas reflejan, pues son ellas las únicas que establecen la verdad.

domingo, 19 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 324



                                     LECCIÓN  324

       No quiero ser guía.  Quiero ser simplemente un seguidor.


1.  Padre, Tú eres Quien me dio el plan para mi salvación.  Eres asimismo Quien determinó el camino que debo recorrer, el papel que debo desempeñar, así como cada paso en el sendero señalado. No puedo perderme.  Tan sólo puedo elegir desviarme por un tiempo, y luego volver.  Tu amorosa Voz siempre me exhortará a regresar, y me llevará por el buen camino.  Mis hermanos pueden seguir el camino por el que les dirijo.  Mas yo simplemente recorreré el camino que conduce a Ti, tal como Tú me indiques y quieras que yo haga.

2.  Sigamos, por lo tanto, a Uno que conoce el camino.  No tenemos por qué rezagarnos, ni podemos soltarnos de Su amorosa Mano por más de un instante.  Caminamos juntos, pues le seguimos.  Y es Él Quien hace que el final sea seguro y Quien garantiza que llegaremos a salvo a nuestro hogar.

sábado, 18 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 323



                                    LECCIÓN  323

                      Gustosamente "sacrifico" el miedo.


1.  He aquí el único "sacrificio" que le pides a Tu Hijo bienamado: que abandone todo sufrimiento, toda sensación de pérdida y de tristeza, toda ansiedad y toda duda, y que deje que Tu Amor entre a raudales a su conciencia, sanándolo del dolor y otorgándole Tu Propia dicha eterna.  Tal es el "sacrificio" que me pides y que yo me impongo gustosamente:  el único "costo" que supone reinstaurar en mí Tu recuerdo para la salvación del mundo.

2.  Y al saldar la deuda que tenemos con la verdad--una deuda que consiste sencillamente en abandonar los auto-engaños y las imágenes que venerábamos falsamente--, la verdad regresa íntegra y llena de júbilo a nosotros.  Ya no nos engañamos.  El amor ha regresado a nuestra conciencia.  Y ahora estamos en paz otra vez, pues el miedo ha desaparecido y lo único que queda es el amor.

viernes, 17 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 322



                                      LECCIÓN  322

                Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.


1.  Lo único que sacrifico son las ilusiones, nada más.  Y a medida que éstas desaparecen, descubro los regalos que trataban de ocultar, los cuales me aguardan en jubilosa espera, listos para entregarme los ancestrales mensaje que me traen de Dios.  En cada regalo Suyo que acepto yace Su recuerdo.  Y cada sueño sirve únicamente para ocultar el Ser que es el único Hijo de Dios, el Ser que fue creado a Su Semejanza, el Santo Ser que aún mora en Él para siempre, tal como Él aún mora en mí.

2.  Padre, para Ti cualquier sacrificio sigue siendo algo por siempre inconcebible.  Por lo tanto, sólo en sueños puedo hacer sacrificios.  Tal como Tú me creaste, no puedo renunciar a nada que Tú me hayas dado.  Lo que Tú no has dado es irreal.  ¿Qué pérdida podría esperar sino la pérdida del miedo y el regreso del amor a mi mente?

jueves, 16 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 321



                                  11.  ¿Qué es la creación?


1.  La creación es la suma de todos los Pensamientos de Dios, en número infinito y sin límite alguno en ninguna parte.  Sólo el Amor crea, y únicamente a Su semejanza.  Jamás hubo tiempo alguno en el que todo lo que creó no existiese.  Ni jamás habrá tiempo alguno en que nada que haya creado sufra merma alguna.  Los Pensamientos de Dios han de ser por siempre y para siempre exactamente como siempre han sido y como son:  inalterables con el paso del tiempo, así como después de que éste haya cesado.

2.  Los Pensamientos de Dios poseen todo el poder de su Creador. Pues Él quiere incrementar el Amor extendiéndolo.  Y así, Su Hijo participa en la creación, y, por lo tanto, no puede sino compartir con su Padre el poder de crear.  Lo que Dios ha dispuesto que sea uno eternamente, lo seguirá siendo cuando el tiempo se acabe, y no cambiará a través del tiempo, sino que seguirá siendo tal como era antes de que surgiera la idea del tiempo.

3.  La creación es lo opuesto a todas las ilusiones porque es la verdad.  La creación es el santo Hijo de Dios, al hacer que cada parte contenga la Totalidad.  La inviolabilidad de su unicidad está garantizada para siempre, perennemente a salvo dentro de Su santa Voluntad, y más allá de cualquier posibilidad de daño, separación, imperfección o de nada que pueda mancillar en modo alguno su impecabilidad.

4.  Nosotros, los Hijos de Dios, somos la creación.  Parecemos estar separados y no ser conscientes de nuestra eterna unidad con Él.  Sin embargo, tras todas nuestras dudas y más allá de todos nuestros temores, todavía hay certeza, pues el Amor jamás abandona Sus Pensamientos, y ellos comparten Su certeza.  El recuerdo de Dios se encuentra en nuestras mentes santas, que son conscientes de su unicidad y de su unión con su Creador.    Que nuestra función sea únicamente permitir el retorno de este recuerdo y que Su Voluntad se haga en la tierra, así como que se nos restituya nuestra cordura y ser solamente tal como Dios nos creó.

5.  Nuestro Padre nos llama.  Oímos Su Voz y perdonamos a la creación en Nombre de su Creador, la Santidad Misma, Cuya santidad Su creación comparte con Él;  Cuya santidad sigue siendo todavía parte de nosotros.


                                     LECCIÓN  321

                 Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.


1.  No entendía lo que me podía hacer libre, ni lo que era mi libertad o adónde ir a buscarla.  Y así, Padre, busqué en vano hasta que oí Tu Voz dirigiéndome.  Ahora ya no deseo seguir siendo mi propio guía.  Pues la manera de encontrar mi libertad no es algo que yo haya ideado o que comprenda.  Pero confío en Ti.   Y me mantendré consciente de Ti que me dotaste con mi libertad por ser Tu santo Hijo.  Tu Voz me dirige, y veo que el camino que conduce hasta Ti por fin está libre y despejado. Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.  Padre, mi voluntad es regresar.

2.  Hoy respondemos por el mundo, el cual será liberado junto con nosotros.  ¡Qué alegría encontrar nuestra libertad por el inequívoco camino que nuestro Padre ha señalado!  ¡Y cuán segura es la salvación de todo el mundo cuando nos damos cuenta de que sólo en Dios podemos encontrar nuestra libertad!

miércoles, 15 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 320



                                      LECCIÓN  320

                            Mi Padre me da todo poder.


1.  El Hijo de Dios no tiene límites.  Su fuerza es ilimitada, así como su paz, su júbilo, y todos los atributos con los que su Padre lo dotó en su creación.  Lo que dispone con su Creador y Redentor se hace.  Lo que su santa voluntad dispone jamás puede ser negado porque su Padre refulge en su mente, y deposita ante ella toda la fuerza y amor de la tierra y del Cielo.  Yo soy aquel a quien todo esto se le da.  Yo soy aquel en quien reside el poder de la Voluntad del Padre.

2.  Tu Voluntad puede hacer cualquier cosa en mí y luego extenderse a todo el mundo a través de mí.  Tu Voluntad no tiene límites.  Por lo tanto, a Tu Hijo se le ha dado todo poder.

martes, 14 de noviembre de 2017

¿Qué es ser libre? Moira Lowe

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 319



                                       LECCIÓN  319

                                 Vine a salvar al mundo.

1.  He aquí un pensamiento del que se ha eliminado toda traza de arrogancia y en el que sólo queda la verdad.  Pues la arrogancia se opone a la verdad.  Mas cuando la arrogancia desaparece, la verdad viene inmediatamente y llena el espacio que, al irse el ego, quedó libre de mentiras.  Únicamente el ego puede estar limitado y, por consiguiente, no puede sino perseguir fines limitados y restrictivos. El ego piensa que lo que uno gana, la totalidad lo pierde.  La Voluntad de Dios, sin embargo, es que yo aprenda que lo que uno gana se le concede a todos.

2.  Padre, Tu Voluntad es total.  Y la meta que emana de ella comparte su totalidad.  ¿Qué otro objetivo podrías haberme encomendado sino la salvación del mundo?  ¿Y qué otra cosa sino eso podría ser la Voluntad que mi Ser ha compartido Contigo?

lunes, 13 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 318



                                      LECCIÓN  318

               Yo soy el medio para la salvación, así como su fin.


1.  En mí--el santo Hijo de Dios--se reconcilian todos los aspectos del plan celestial para la salvación del mundo.  ¿Qué podría estar en conflicto, cuando todos los aspectos comparten un mismo propósito y una misma meta?  ¿Cómo podría haber un solo aspecto que estuviese separado o que tuviese mayor o menor importancia que los demás?  Yo soy el medio por el que el Hijo de Dios se salva, porque el propósito de la salvación es encontrar la impecabilidad que Dios ubicó en mí.  Fui creado como aquello tras lo cual ando en pos.  Soy el objetivo que el mundo anda buscando.  Soy el Hijo de Dios, Su único y eterno amor.  Yo soy el medio para la salvación, así como su fin.

2.  Permíteme hoy, Padre mío, asumir el papel que Tú me ofreces al pedirme que acepte la Expiación para mí mismo.  Pues lo que de este modo se reconcilia en mí se reconcilia igualmente en Ti.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Poema de los átomos ~ Rumi

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 317



                                       LECCIÓN  317

                     Sigo el camino que se me ha señalado.


1.  Tengo una misión especial que cumplir, un papel que sólo yo puedo desempeñar.  La salvación espera hasta que yo elija asumir ese papel como mi único objetivo.  Hasta que no tome esa decisión, seré un esclavo del tiempo y del destino humano.  Pero cuando por mi propia voluntad y de buen grado vaya por el camino que el plan de mi Padre me ha señalado, reconoceré entonces que la salvación ya ha llegado, que se les ha concedido a todos mis hermanos y a mí junto con ellos.

2.  Padre, Tu camino es el que elijo seguir hoy.  Allí donde me conduce, es adonde elijo ir;  y lo que quiere que haga, es lo que elijo hacer.  Tu camino es seguro y el final está garantizado.  Allí me aguarda Tu recuerdo.  Y todos mis pesares desaparecerán en Tu abrazo, tal como le prometiste a Tu Hijo, quien pensó erróneamente que se había alejado de la segura protección de Tus amorosos Brazos.

sábado, 11 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 316



                                        LECCIÓN  316

 Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen.


1.  Del mismo modo en que cada uno de los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen, así también cada regalo que yo hago me pertenece a mí.  Cada uno de ellos permite que un error pasado desaparezca sin dejar sombra alguna en la santa mente que mi Padre ama.  Su gracia se me concede con cada regalo que cualquier hermano haya recibido desde los orígenes del tiempo, y más allá del tiempo también.  Mis arcas están llenas, y los ángeles vigilan sus puertas abiertas para que ni un solo regalo se pierda, y sólo se puedan añadir más.  Déjame llegar allí donde se encuentran mis tesoros, y entrar a donde en verdad soy bienvenido y donde estoy en mi casa, rodeado de los regalos que Dios me ha dado.

2.  Padre, hoy quiero aceptar Tus regalos.  No los reconozco.  Mas confío en que Tú que me los diste, me proporcionarás los medios para poder contemplarlos, ver su valor y estimarlos como lo único que deseo.

viernes, 10 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 315



                                    LECCIÓN  315

       Todos los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen.


1.  En cada momento de cada día se me conceden miles de tesoros.  Soy bendecido durante todo el día con regalos cuyo valor excede con mucho el de cualquier cosa que yo pudiera concebir.  Un hermano le sonríe a otro, y mi corazón se regocija.  Alguien expresa su gratitud o su compasión, y mi mente recibe ese regalo y lo acepta como propio.  Y todo el que encuentra el camino a Dios se convierte en mi salvador, me señala el camino y me asegura que lo que él ha aprendido sin duda me pertenece a mí también.

2.  Gracias, Padre, por los muchos regalos que me llegan hoy y todos los días, procedentes de cada Hijo de Dios.  Los regalos que mis hermanos me pueden hacer son ilimitados.  Ahora mostraré mi agradecimiento, de manera que mi gratitud hacia ellos pueda conducirme a mi Creador y a Su recuerdo.

jueves, 9 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 314



                                     LECCIÓN  314

                      Busco un futuro diferente del pasado.


1.  De una nueva percepción del mundo nace un futuro muy diferente del pasado.  El futuro se ve ahora simplemente como una extensión del presente.  Los errores del pasado no pueden ensombrecerlo, de tal modo que el miedo ha perdido sus ídolos e imágenes, y, al no tener forma, deja de tener efectos.  La muerte no podrá reclamar ahora el futuro, pues ahora la vida se ha convertido en su objetivo, y se proveen gustosamente todos los medios necesarios para su logro.  ¿Quién podría lamentarse o sufrir cuando el presente ha sido liberado, y su seguridad y paz se extienden hasta un futuro tranquilo y lleno de júbilo?

2.  Padre, cometimos errores en el pasado, pero ahora elegimos valernos del presente para ser libres.  Ponemos el futuro en Tus Manos, y dejamos atrás nuestros errores pasados, seguros de que Tú cumplirás las promesas que nos haces en el presente, y de que bajo su santa luz dirigirás el futuro.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

¿Qué es el Nirvana? Thich Nhat Hanh.

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 313



                                       LECCIÓN  313

                Que venga a mí ahora una nueva percepción.


1.  Padre, hay una visión que ve todas las cosas sin mancha alguna de pecado, lo cual indica que el miedo ha desaparecido, y que en su lugar se ha invitado al amor.  Y éste vendrá dondequiera que se le invite.  Esta visión es Tu regalo.  Los ojos de Cristo contemplan un mundo perdonado.  Ante Su vista todos los pecados del mundo quedan perdonados, pues Él no ve pecado alguno en nada de lo que contempla.  Permite que Su verdadera percepción venga a mí ahora, para poder despertarme del sueño de pecado y ver mi impecabilidad en mi interior, la cual Tú has conservado completamente inmaculada en el altar a Tu santo Hijo, el Ser con Quien quiero identificarme.

2.  Contemplémonos hoy los unos a los otros con los ojos de Cristo.  ¡Qué bellos somos!  ¡Cuán santos y amorosos!  Hermano, ven y únete a mí hoy.  Salvamos al mundo cuando nos unimos. Pues en nuestra visión el mundo se vuelve tan santo como la luz que mora en nosotros.

martes, 7 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 312



                                      LECCIÓN  312

                  Veo todas las cosas como quiero que sean.


1.  La percepción se deriva de los juicios.  Habiendo juzgado, vemos, por lo tanto, lo que queremos contemplar.  Pues el único propósito de la vista es ofrecernos lo que queremos ver o no ver lo que hemos decidido contemplar.  ¡Cuán inevitablemente, pues, se alza el mundo real ante la santa visión de aquel que acepta el propósito del Espíritu Santo como aquello que desea ver!  No puede dejar de contemplar lo que Cristo quiere que vea, ni de amar con el Amor de Cristo lo que contempla.

2.  Mi único propósito hoy es contemplar un mundo liberado, libre de todos los juicios que he emitido.  Padre, esto es lo que Tu Voluntad dispone para mí hoy, por lo tanto, no puede sino ser mi objetivo también.

lunes, 6 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 311



                        10.  ¿Qué es el Juicio Final?


1.  El Segundo Advenimiento de Cristo le confiere al Hijo de Dios este regalo:  poder oír a la Voz que habla por Dios proclamar que lo falso es falso y que lo que es verdad jamás ha cambiado. Y éste es el juicio con el que a la percepción le llega su fin.  Lo primero que verás será un mundo que ha aceptado que esto es verdad, al haber sido proyectado desde una mente que ya ha sido corregida.  Y con este panorama santo, la percepción imparte una silenciosa bendición y luego desaparece, al haber alcanzado su objetivo y cumplido su misión.

2.  El Juicio Final sobre el mundo no encierra condena alguna. 
Pues ve a éste completamente perdonado, libre de pecado y sin propósito alguno.  Y al no tener causa ni función ante los ojos de Cristo, simplemente se disuelve en la nada.  Ahí nació y ahí ha de terminar.  Y todas las figuras del sueño con el que el mundo comenzó desaparecen con él.  Los cuerpos no tienen ahora ninguna utilidad, por lo tanto, desaparecen también, pues el Hijo de Dios es ilimitado.

3.  Tú que creías que el Juicio Final de Dios condenaría al mundo al infierno junto contigo, acepta esta santa verdad:  el Juicio de Dios es el regalo de la Corrección que le concedió a todos tus errores. Dicha Corrección te libera de ellos y de todos los efectos que parecían tener.  Tener miedo de la gracia redentora de Dios es tener miedo de liberarte totalmente del sufrimiento, del retorno a la paz, de la seguridad y la felicidad, así como de tu unión con tu propia Identidad. 

4.  El Juicio Final de Dios es tan misericordioso como cada uno de los pasos de Su plan para bendecir a Su Hijo y exhortarlo a regresar a la paz eterna que comparte con él.  No tengas miedo del amor, pues sólo él puede sanar todo pesar, enjugar todas las lágrimas y despertar tiernamente de su sueño de dolor al Hijo que Dios reconoce como Suyo.  No tengas miedo de eso.  La salvación te pide que le des la bienvenida.  Y el mundo espera tu grata aceptación de ella, gracias a lo cual él se liberará.

5.  Éste es el Juicio Final de Dios:  "Tú sigues siendo Mi santo Hijo, por siempre inocente, por siempre amoroso y por siempre amado, tan ilimitado como tu Creador, absolutamente inmutable y por siempre inmaculado.  Despierta, pues y regresa a Mí.  Yo soy tu Padre y tú eres Mi Hijo".


                                       LECCIÓN  311

                  Juzgo todas las cosas como quiero que sean.


1.  Los juicios se inventaron para usarse como un arma contra la verdad.  Separan aquello contra lo que se utilizan, y hacen que se vea como si fuese algo aparte y separado.  Luego hacen de ello lo que tú quieres que sea.  Juzgan lo que no pueden comprender, ya que no pueden ver la totalidad, y, por lo tanto, juzgan falsamente.  No nos valgamos de ellos hoy, antes bien, ofrezcámoselos de regalo a Aquel que puede utilizarlos de manera diferente.  Él nos salvará de la agonía de todos los juicios que hemos emitido contra nosotros mismos y re-establecerá nuestra paz mental al ofrecernos el Juicio de Dios con respecto a Su Hijo.

2.  Padre, estamos esperando hoy con mentes receptivas a oír Tu Juicio con respecto al Hijo que Tú amas.  No lo conocemos, y así, no lo podemos juzgar.  Por lo tanto, dejamos que Tu Amor decida qué es lo que no puede sino ser aquel a quien Tú creaste como Tu Hijo.

domingo, 5 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 310



                                      LECCIÓN  310

                    Paso este día sin miedo y lleno de amor.


1.  Quiero pasar este día Contigo, Padre mío, tal como Tú has dispuesto que deben ser todos mis días.  Y lo que he de experimentar no tiene nada que ver con el tiempo.  El júbilo que me invade no se puede medir en días u horas, pues le llega a Tu Hijo desde el Cielo.  Este día será Tu dulce recordatorio de que Te recuerde, la afable llamada que le haces a Tu santo Hijo, la señal de que se me ha concedido Tu gracia y de que es Tu Voluntad que yo me libere hoy.

2.  Este día lo pasaremos juntos, tú y yo.  Y todo el mundo unirá sus voces a nuestro himno de alegría y gratitud hacia Aquel que nos brindó la salvación y nos liberó.  Nuestra paz y nuestra santidad nos son restituidas.  Hoy el miedo no tiene cabida en nosotros, pues le hemos dado la bienvenida al amor en nuestros corazones.


sábado, 4 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 309



                                   LECCIÓN  309

                 Hoy no tendré miedo de mirar dentro de mí.


1.  Dentro de mí se encuentra la Eterna Inocencia, pues es la Voluntad de Dios que esté allí para siempre.  Y yo, Su Hijo, cuya voluntad es tan ilimitada como la Suya, no puedo disponer que ello sea diferente.  Pues negar la Voluntad de mi Padre es negar la mía propia.  Mirar dentro de mí no es sino encontrar mi voluntad tal como Dios la creó, y como es.  Tengo miedo de mirar dentro de mí porque creo que forjé otra voluntad que aunque no es verdad hice que fuese real.  Mas no tiene efectos. Dentro de mí se encuentra la santidad de Dios.  Dentro de mí se encuentra el recuerdo de Él.

2.  El paso que he de dar hoy, Padre mío, es lo que me liberará por completo de los vanos sueños del pecado.  Tu altar se alza sereno e incólume.  Es el santo altar a mi propio Ser y es allí donde encuentro mi verdadera Identidad.

viernes, 3 de noviembre de 2017

"AUTOESTIMA automática" Libro de Silvia Congost.

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 308



                                     LECCIÓN  308

                 Este instante es el único tiempo que existe.


1.  El concepto que yo he forjado del tiempo impide el logro de mi objetivo.  Si elijo ir más allá del tiempo hasta la intemporalidad, tengo que cambiar mi percepción acerca del propósito del tiempo.  Pues su propósito no puede ser que el pasado y el futuro sean uno. El único intervalo en el que puedo librarme del tiempo es ahora mismo.  Pues en este instante el perdón ha venido a liberarme. Cristo nace en el ahora, sin pasado ni futuro.  Él ha venido a dar la bendición del presente al mundo, restaurándolo a la intemporalidad y el amor.  Y el amor está siempre presente, aquí y ahora.

2.  Gracias por este instante, Padre.  Ahora es cuando soy redimido. Este instante es el momento que señalaste para la liberación de Tu Hijo y para la salvación del mundo en él.

jueves, 2 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 307



                                    LECCIÓN  307

        Abrigar deseos conflictivos no puede ser mi voluntad.


1.  Padre, Tu Voluntad es la mía, y nada más lo es.  No hay otra voluntad que yo pueda tener.  Que no trate de forjar otra, pues sería absurdo y únicamente me haría sufrir.  Sólo Tu Voluntad me puede hacer feliz, y sólo Tu Voluntad existe.  Si he de tener aquello que sólo Tú puedes dar, debo aceptar lo que Tu Voluntad dispone para mí y alcanzar una paz en la que el conflicto es imposible.  Tu Hijo es uno Contigo en ser y en voluntad, y nada contradice la santa verdad de que aún soy tal como Tú me creaste.

2.  Y con esta plegaria nos sumergimos silenciosamente en un estado en el que el conflicto es imposible, pues hemos unido nuestra santa voluntad a la de Dios, en reconocimiento de que son una y la misma.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 306



                                    LECCIÓN  306

               El regalo de Cristo es lo único que busco hoy.


1.  ¿Qué otra cosa sino la visión de Cristo querría utilizar hoy cuando me puede conceder un día en el que veo un mundo tan semejante al Cielo que un viejo recuerdo vuelve a aflorar en mi conciencia?  Hoy puedo olvidarme del mundo que fabriqué.   Hoy puedo ir más allá de todo temor, y ser restaurado al amor, a la santidad y a la paz.  Hoy soy redimido, y vuelvo a nacer en un mundo misericordioso y solícito;  un mundo lleno de bondad en el que reina la paz de Dios.

2.  Y de esta manera, Padre nuestro, regresamos a Ti, recordando que nunca nos ausentamos;  recordando los santos dones con los que nos has agraciado.  Venimos llenos de gratitud y aprecio, con las manos vacías y con nuestras mentes y corazones abiertos, pidiendo tan sólo lo que tú concedes.  Ninguna ofrenda que podamos hacer es digna de Tu Hijo.  Pero en Tu Amor se le concede el regalo de Cristo.

martes, 31 de octubre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 305



                                   LECCIÓN  305

                    Hay una paz que Cristo nos concede.


1.  El que sólo utiliza la visión de Cristo encuentra una paz tan profunda y serena, tan imperturbable y completamente inalterable, que no hay nada en el mundo que sea comparable. Las comparaciones cesan ante esa paz.  Y el mundo entero parte en silencio a medida que esta paz lo envuelve y lo transporta dulcemente hasta la verdad, para ya nunca volver a ser la morada del temor.  Pues el amor ha llegado, y ha sanado al mundo al concederle la paz de Cristo.

2.  Padre, la paz de Cristo se nos concede porque Tu Voluntad es que nos salvemos.  Ayúdanos hoy a aceptar únicamente Tu regalo y a no juzgarlo.  Pues se nos ha concedido para que podamos salvarnos del juicio que hemos emitido acerca de nosotros mismos.

"La Cabaña". Autor W. Paul Young.

lunes, 30 de octubre de 2017

Thich Nhat Hanh.2. 2011.Sana.Florece.Realiza.SubEsp.flv

La Cabaña. W Paul Young. Audio Libro 5

Película para encontrar la VERDAD. La Cabaña (The Shack) Tráiler.

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 304



                                      LECCIÓN  304

                   Que mi mundo no nuble la visión de Cristo.


1.  Sólo puedo nublar mi santa vista si permito que mi mundo se entrometa en ella.  Y no puedo contemplar los santos panoramas que Cristo contempla a menos que utilice Su visión.  La percepción es un espejo, no un hecho.  Y lo que contemplo es mi propio estado de ánimo reflejado afuera.  Quiero bendecir el mundo contemplándolo a través de los ojos de Cristo.  Y veré las señales inequívocas de que todos mis pecados me han sido perdonados.

2.  Tú me conduces de las tinieblas a la luz y del pecado a la santidad.  Déjame perdonar y así recibir la salvación del mundo. Ése es Tu regalo, Padre mío, que se me concede para que yo se lo ofrezca a Tu santo Hijo, de manera que él pueda hallar Tu recuerdo, y el de Tu Hijo tal como Tú lo creaste.

domingo, 29 de octubre de 2017

¿Qué diferencia hay entre libertad y falta de autodisciplina? Thich Nhat Hanh

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 303



                                       LECCIÓN  303

                             Hoy nace en mí el Cristo santo.


1.  Velad conmigo, ángeles, velad conmigo hoy.  Que todos los santos Pensamientos de Dios me rodeen y permanezcan muy quedos a mi lado mientras nace el Hijo del Cielo.  Que se acallen todos los sonidos terrenales y que todos los panoramas que estoy acostumbrado a ver desaparezcan.  Que a Cristo se le dé la bienvenida allí donde Él está en Su hogar, y que no oiga otra cosa que los sonidos que entiende y vea únicamente los panoramas que reflejan el Amor de Su Padre.  Que Cristo deje de ser un extraño aquí, pues hoy Él renace en mí.

2.  Le doy la bienvenida a tu Hijo, Padre.  Él ha venido a salvarme del malvado ser que fabriqué.  Tu Hijo es el Ser que Tú me has dado.  Él es lo que yo soy en verdad.  Él es el Hijo que Tú amas por sobre todas las cosas.  Él es mi Ser como Tú me creaste.   No es Cristo quien puede ser crucificado.  A salvo en Tus Brazos, déjame recibir a Tu Hijo.