miércoles, 13 de diciembre de 2017
UN CURSO DE MILAGROS. Lección 348
LECCIÓN 348
Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú
me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer
cualquier necesidad que yo perciba.
1. Padre, déjame recordar que Tú estás aquí y que no estoy solo. Pues estoy rodeado de un Amor imperecedero. No hay razón para nada, excepto para la paz y alegría perfectas que comparto Contigo. ¿Qué necesidad tengo de ira o de temor, cuando lo único que me rodea es la seguridad perfecta? ¿Cómo puedo sentir miedo cuando la eterna promesa que me hiciste jamás se aparta de mí? Estoy rodeado de perfecta impecabilidad. ¿Qué puedo temer, cuando la santidad en la que Tu me creaste es tan perfecta como la Tuya Propia?
2. La gracia de Dios nos basta para hacer todo lo que Él quiere que hagamos. Y eso es lo único que elegimos como nuestra voluntad, así como la Suya.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario