martes, 12 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 347



                                      LECCIÓN  347

             La ira procede de los juicios.  Y los juicios son el 
           arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener
                                 el milagro alejado de mí.


1.  Padre, deseo lo que va en contra de mi voluntad, y no lo que es mi voluntad tener.  Rectifica mi mente, Padre mío, pues está enferma.  Pero Tú has ofrecido libertad, y yo elijo reclamar Tu regalo hoy.  Y así, le entrego todo juicio a Aquel que Tú me diste que juzgara por mí.  Él ve lo que yo contemplo, sin embargo, conoce la verdad.  Él ve el dolor, mas comprende que no es real, y a la luz de Su entendimiento éste sana.  Él concede los milagros que mis sueños quieren ocultar de mi conciencia.  Que sea Él Quien juzgue hoy.  No conozco mi voluntad, pero Él está seguro de que es la Tuya.  Y hablará en mi nombre e invocará Tus milagros para que vengan a mí.

2.  Escucha hoy.  Permanece muy quedo, y oye la dulce Voz que habla por Dios asegurarte que Él te ha juzgado como el Hijo que Él ama.

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