jueves, 7 de diciembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 342



                                        LECCIÓN  342

              Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas,
              pues de ese modo es como se me concederá a mí.


1.  Te doy gracias, Padre, por el plan que ideaste para salvarme del infierno que yo mismo fabriqué.  No es real.  Y Tú me has proporcionado los medios para comprobar su irrealidad.  Tengo la llave en mis manos, y he llegado hasta las puertas tras las cuales se halla el fin de los sueños.  Me encuentro ante las puertas del Cielo, sin saber si debo entrar y estar en casa.  No dejes que hoy siga indeciso.  Quiero perdonar todas las cosas y dejar que la creación sea tal como Tú quieres que sea y como es.  Quiero recordar que soy Tu Hijo, y que cuando por fin abra las puertas, me olvide de las ilusiones ante la deslumbrante luz de la verdad, conforme Tu recuerdo retorna a mí.

2.  Hermano, perdóname ahora.  Vengo a llevarte a casa conmigo. Y según avanzamos, el mundo se une a nosotros en nuestro camino a Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario