sábado, 14 de enero de 2017

CONVERSACIONES CON DIOS. Neale Donald Walsch



...¿No puedo pedir nada que desee?

   No tendréis lo que pedís, ni podéis tener nada de lo que queráis.      Y ello porque vuestra propia petición es una afirmación de                vuestra carencia, y el decir que queréis una cosa únicamente sirve    para producir esa experiencia concreta--la carencia--en vuestra        realidad.  
   Por lo tanto, la oración correcta no es nunca de súplica, sino de        gratitud.
   Cuando dais gracias a Dios por adelantado por aquello que habéis    decidido experimentar en vuestra realidad, estáis efectivamente        reconociendo que eso está ahí...en efecto.  La gratitud es, pues, la    más poderosa afirmación dirigida a Dios;  una afirmación a la que   Yo habré contestado incluso antes de que me la formuléis.  
  Así pues, no supliquéis.  Antes bien, agradeced.

No hay comentarios:

Publicar un comentario