jueves, 2 de marzo de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 62



                                      LECCIÓN  62

             Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.


1.  Tu perdón es lo que lleva a este mundo de tinieblas a la luz.  Tu perdón es lo que te permite reconocer la luz en la que ves.  El perdón es la demostración de que tú eres la luz del mundo. Mediante tu perdón vuelves a recordar la verdad acerca de ti. En tu perdón, por lo tanto, reside tu salvación.

2.  Las ilusiones que tienes es por lo que todo de ti y acerca del mundo son una y la misma.  Por eso es por lo que todo perdón es un regalo que te haces a ti mismo.  Tu meta es descubrir quién eres, al haber negado tu Identidad atacando a la creación y a su Creador.  Ahora estás aprendiendo a recordar la verdad.  Para ello, el ataque tiene que ser reemplazado por el perdón, de manera que los pensamientos de vida pueden reemplazar a los pensamientos de muerte.

3.  Recuerda que en todo ataque apelas a tu propia debilidad, mientras que cada vez que perdonas apelas a la fortaleza de Cristo en ti.  ¿Te vas dando cuenta, pues, de lo que el perdón hará por ti?  Eliminará de tu mente toda sensación de debilidad, de tensión y de fatiga.  Arrasará con todo vestigio de temor, culpabilidad y dolor.  Reinstaurará en tu conciencia la invulnerabilidad y el poder que Dios le confirió a Su Hijo. 

4.  Regocijémonos de poder comenzar y concluir este día practicando la idea de hoy, y de usarla tan frecuentemente como nos sea posible en el transcurso del día.  Ello te ayudará a que pases un día tan feliz como Dios Mismo quiere que tú seas.  Y ayudará a aquellos que te rodean, así como a aquellos que parecen encontrarse lejos en el espacio y en el tiempo, a compartir esta felicidad contigo.

5.  Tan a menudo como puedas hoy, con los ojos cerrados a ser posible, repite para tus adentros:

           Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.
                Cumpliré mi función para así poder ser feliz.

Dedica entonces uno o dos minutos a reflexionar sobre tu función, y la felicidad y la liberación que te brindará.  Deja que pensamientos afines acudan a ti libremente, pues tu corazón reconocerá estas palabras, y en tu mente se encuentra la conciencia de que son verdad.  Si te distraes, repite la idea y añade:

                 Deseo recordar esto porque quiero ser feliz.


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