miércoles, 6 de septiembre de 2017

UN CURSO DE MILAGROS. Lección 250



                                     LECCIÓN  250

                       Que no vea ninguna limitación en mí.


1.  Permítaseme contemplar al Hijo de Dios y ser un testigo de su gloria.  Y que no trate de empañar la santa luz que mora en él y ver su fuerza menoscabada y reducida a la fragilidad;  que no perciba en él las deficiencias con las que atacaría su soberanía.

2.  Él es Tu Hijo, Padre mío.  Y hoy quiero contemplar su ternura en lugar de mis ilusiones.  Él es lo que yo soy, y tal lo vea a él, me veré a mí mismo.  Hoy quiero ver verdaderamente, para que en este mismo día pueda por fin identificarme con él.

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